La literatura escrita por mujeres, ¿solo puede ocuparse de los sentimientos?

Extractos y reflexiones sobre la literatura, en general, y la literatura escrita por mujeres, en particular. Sahar Khalife.

Discurso de aceptación el Premio Naguib Mahfuz

Sahar Khalife

El pasado sábado terminé de leer Imagen, icono y promesa, (traductora: Carmen Ruiz Bravo-Villasante, Cahoba editorial) la novela con la que Sahar Khalife ganó el Premio Naguib Mahfuz 2006, y que nos cuenta a través de la relación de Ibrahim, un joven musulmán, y Mariam, una chica cristiana, el devenir de la situación palestina a lo largo de la vida del protagonista. No obstante, hoy no voy a comentar mis impresiones sobre esta novela ya que dejo esa tarea para otro post donde enumeraré los motivos para leerla. Hoy voy a dejar por aquí algunas citas del discurso que la autora pronunció en la ceremonia de aceptación y, al final, el enlace para que podáis leerlo completo.

¿Por qué destaco este discurso?

Porque en él se reflexiona sobre qué es la literatura, para qué sirve y si existen diferencias o deberían existir entre una obra escrita por un hombre o una mujer. ¿Es diferente la literatura escrita por mujeres y hombres? ¿Debería serlo? Si eres mujer, ¿tu obra tiene que ser necesariamente sentimental y melancólica? Como mujer, ¿no puedes hablar sobre política en tus obras? Son las respuestas a estas preguntas las que me han animado a dejar estos extractos en este espacio y a enlazaros el discurso al final.

En esencia la escritura es un medio que tenemos los seres humanos para expresarnos, para representar nuestra realidad y nuestra vida: aquello que amamos y odiamos, lo que conforma nuestros miedos y nuestras pesadillas. No podemos escribir sin sentimientos.

Sahar Khalife

En este discurso, la autora cuenta cómo tuvo que hacer frente a la valoración de su obra no por su calidad, sino por su condición de mujer. Porque una mujer no puede escribir sobre política, ni resistencia, ni hombres. Sobre todo, no debe escribir sobre hombres porque su mundo está fuera, de las puertas de casa para afuera: la calle, el trabajo, y el de la mujer está de puertas para dentro: el hogar, el matrimonio,… El mundo de los hombres no es el de las mujeres y, por tanto, no es adecuado que una mujer escriba sobre él. Estas son algunas de las valoraciones de su obra que recibió de algunos profesores y editores a los que les presentó la novela..

Según cuenta ella en su discurso en 1976 presentó como trabajo final de carrera su obra: Espinas Salvajes, tras haber sido publicada y traducida a tres idiomas. Sin embargo, recibió la siguientes objeciones por parte del director del tribunal:

Es una novela pobre. (…) Una novela de segunda(…). De hecho, añadió que era vulgar, indigna, y repugnante, porque la alumna Sahar – así dijo él- trataba asuntos impropios de una respetable joven familia. Al fin y al cabo, Sahar es alumna nuestra, dijo, pero escribe en un lenguaje vulgar y popular sobre trabajadores palestinos en Israel, prisioneros políticos y la resistencia. ¿Es esto literatura?

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogido en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 201

No fue el único que demostró su disconformidad con el hecho de que una mujer escribiera sobre política, la situación de los trabajadores palestinos o sobre las condiciones de la vida en la cárcel, ya que un editor egipcio al que le envió esta novela tampoco perdió la oportunidad de comentarle lo siguiente:

(…) la novela resultaba inclasificable debido a que la identidad y el género del autor no estaban claros.

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogdio en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 202

A lo que ella contestó:

Desde tiempo inmemorial los hombres han escrito sobre nosotras, y sin embargo saben menos sobre las mujeres de lo que nosotras sabemos sobre los hombres.

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogdio en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 202

Además de las reflexiones de Sahar Khalife sobre qué es la literatura o sobre si una mujer puede escribir sobre política, revoluciones y los problemas de los trabajadores, nos cómo ha sido su vida como Palestina y qué le llevó a centrarse en narrar los problemas a los que hacen frente los trabajadores palestinos.

(…) la literatura es un sentimiento por la misma tierra, las calles, la gente y sus problemas, las balas y las bombas de los ocupantes, las víctimas, y la sangre de los luchadores por la libertad. También es, sin embargo, amor, esperanza, corazones compasivos, almas espléndidas, y una forma de huir del pesimismo con las alas de nuestros sueños.

Estas son algunos de los extractos que he considerado interesantes porque invitan a reflexionar sobre la literatura, en general, y sobre la existencia de la literatura escrita por mujeres o no, en particular. En este enlace puedes leer el discurso al completo.

¡Gracias por pasar por aquí!

Drones y clones: cartografiando la ciencia ficción palestina con Lindsey Moore

Traducción de una entrevista de M. Lynx Qualey a Lindsey Moore sobre la ciencia ficción en Palestina

Traduzco este artículo de Arablit por tres razones: primera, para tener acceso a esta información sobre el género de la ciencia ficción palestina en español; segunda, ver las conexiones que existen entre este género y la situación actual de los territorios ocupados y, tercera, considero importante llamar la atención sobre las diferentes formas en que se puede entender los géneros narrativos en función de la cultura que los produce. Como siempre, espero que sea de tu interés. 

La próxima semana, Lindsey Moore participará como ponente en la serie de charlas de PalREAD tituladas “Relocating the Map” donde los expertos debatirán sobre la obra Drones y Clones en Palestina.

A lo largo de su charla, Lindsey Moore responderá a algunas cuestiones relacionadas con la forma en la que se conceptualiza la distopia en el contexto literario de Palestina.

Entrevista

Tal y como la artista palestina Larissa Sansour remarcó en en una entrevista reciente, la situación palestina es ya una distopia (ya no tanto en sentido negativo, como se suele entender de forma general; si no, específicamente, como utopía invertida). ¿En qué se diferencia la ficción especulativa, en concreto la ficción distópica, en un panorama como el palestino de la producida en otros países donde este género narrativo se concibe como un “advertencia” de lo que podría ocurrir “si no hacemos XYZ”?

Lindsay Moore: La distopia, por lo general, sirve como artefacto literario con el que condensar y aglutinar tres peligros a los que hacemos frente: el totalitarismo, la tecnocracia y la tecnología cuyo uso llevado al extremo amenaza con alienarnos y diluirnos. Sin embargo, ¿quién es ese “nos” que nos atrae hacia al precipicio y nos hace alejarnos de él a un mismo tiempo? Los escritores palestinos lidian todos los días con una distopia en el presente real – el hartazgo y la deshumanización, los oprimen cada día en un no-estado carcelario.

Incluso en el sentido en el que tú estás preguntando, la distopia palestina también es distinta. En el texto paradigmático de Tomás Moro de 1516, Utopía es un lugar aislado al que se ha llevado a la fuerza a un grupo de personas. ¿Te suena de algo? Los escritores palestinos evocan una discronotopía, ya que se trata de una configuración espacio-temporal múltiple y jerarquizada condensada en un pequeño punto geográfico. No puedes ir al Cisjordania -en caso de que seas uno de los afortunados que puede hacerlo- y pasar por alto la impresión que te provoca contemplar en un lado de la calle un campo de refugiados y al otro, un asentamiento israelí; los rascacielos de Tel Aviv son perfectamente visibles desde las colinas de Cisjordania.

De modo que, si esta situación de “aquello en lo que no queremos convertirnos” es más que cercana a la realidad en el caso de los escritores palestinos, ¿qué caminos les quedan para especular sobre el futuro? Y me refiero a especular en su sentido estricto porque la situación palestina está lejos de la certidumbre.

Algunos críticos sugieren que la especulación o ciencia ficción es un género impuesto desde fuera en la literatura árabe; algo que los occidentales quieren ver en los recovecos de la tradición literaria árabe. ¿Qué piensas sobre estas dos posturas y cómo influyen en los escritores palestinos y su recepción?

LM: Esta es una cuestión complicada sobre la que necesitamos seguir investigando. No quiero hacer suposiciones acerca de las motivaciones de escritores o lectores, puesto que estas pueden ser diversas a un mismo tiempo; así como, inconscientes en parte. Hay un trabajo muy importante de defensa realizado por la literatura árabe (y la israelí): así, las motivaciones son tanto políticas como económicas y estas son las impulsoras para la captación de la audiencia internacional. Además, no podemos olvidar que la mayoría de los palestinos viven fuera de Palestina/Israel y, por tanto, muchos de ellos leen en inglés o en otras lenguas europeas.

Si nos fijamos en el desarrollo de la reproducción de Palestina a lo largo de varias áreas culturales, los tropos nacionales y las narrativas establecidas están cambiando, o, al menos, se percibe que están transcurriendo por otros derroteros. Larissa Sansur menciona, en la entrevista que has citado, que se resiste a la imperativa documentación cuando se trata de representar a Palestina: la autora se reafirma en el dominio sobre el lenguaje de la representación; no solo a nivel lingüístico, ya que juega con los códigos establecidos por los géneros y usa una superespeculación de los medios. ¿Por qué los palestinos no deberían escribir ciencia ficción?

Comma Press ofrece nuevas vías y posibilidades para adentrarnos en este debate sobre la autenticidad contra lo creado por el márketing con la intención de vender. Esta pequeña editorial independiente mantiene su credibilidad al tiempo que aglutina y reúne a escritores, editores y traductores entorno a historias palestinas que venden de forma muy eficiente.

Más allá de Ibtisam Azzem y su obra El libro de la desaparición y de la antología Palestina + 100, ¿sobre qué otros libros hablarás? ¿Cuál es el nexo de unión de todos estos textos?

LM: Palestina+100, está soberbiamente editado por Basma Ghalayini, se trata de una colección de historias muy rica y variada desde distintos puntos de vista: de la geografía, de la temática y del género. Por ejemplo, a través de El libro de la desaparición de Ibtisam Azem podemos formarnos una idea sobre el grado de especulación al que se puede llegar en Palestina en relación a la posibilidad de un futuro imposible. En La tercera guerra mundial de Ibrahim Nasrrallah (la traducción está al caer en inglés), trastocará el sentido que se tenga del futurismo palestino.

El dron come conmigo de Atef Abu Saif aparece aquí porque tiene unas características muy particulares: se presenta como un diario de testimonios y documentos, lo que sugiere un uso del texto escrito a mano como resistencia a la tecnología conectada. En cuanto a Larissa Sansour tiene una enorme influencia en cómo se concibe la narración especulativa – no solo a través de sus cortos, sino también a través de sus colaboraciones literarias como, por ejemplo, en La novela de Nonel y Vovel escrita a cuatro manos junto a Oreet Ashery.

Los nexos de unión entre ellas, desde mi punto de vista, son las paradojas palestinas; su compromiso con el futuro a pesar de vivir en un presente insostenible; enraizando en los ambiente locales y las experiencias que allí se viven allí al mismo tiempo que proyectan un futuro o evocan otro mundo u otras posibilidades.

¿Puedes avanzarnos alguna de las preguntas que piensan lanzar en la charla? ¿Con qué idea te gustaría que se quedara la audiencia?

LM: Me gustaría que reflexionaseis sobre las capacidades que tiene el género y el tipo de ideas que, tanto escritores como lectores, han ido forjando sobre la ciencia ficción palestina. Estoy realmente interesada en cómo se manipula el aspecto tiempo de estas narraciones -incluso el aspecto espacio-temporal, como he comentado anteriormente- que nos presenta la ciencia ficción palestina en distintos medios. Así mismo, deberíamos darle alguna vuelta al tiempo en el que se adscriben estos textos dentro de la historia: si hay una similitud en lo básico, cómo se adaptan las tendencias del género o cómo se configura el legado de la industria.


Espero que este artículo sobre el género de la ciencia ficción, nos recuerde que, ni siquiera cuando hablamos de géneros literarios, podemos dar nada por sentado. Que un género tenga determinadas características en una zona, no quiere decir que las cumpla en otras porque, quizá, la realidad que viven es otra. La literatura es una vía estupenda para conocer las realidades de los otros y compararlas con la nuestra.

Sobre los arabistas en “Pecados” de Emil Habibi

Extractos de la novela “Pecados” de Emil Habibi donde se habla de la situación de Palestina con respecto a Israel.

Ando estos días enfrascada en la lectura de Pecados de Emil Habibi, autor palestino nacido en Haifa en 1948. Es una obra muy irónica, llena de humor y surrealismo en la que se habla sobre la situación que viven los palestinos y su relación con Israel. Pero esto ya hablaré en otro artículo porque es una novela de la que se puede comentar mucho y, además, relacionar con otras obras.

Foto de la portada de Pecados, Emil Habibi

Hoy solo quiero dejar aquí unos extractos de la misma que describen la actitud de los arabistas y orientalistas, así como el papel que juegan en esta situación. Por lo general, en la novela, siempre forman parte de comités de expertos dedicados a estudiar alguna situación:

En el primer libro, en el capítulo titulado El ramzor (semáforo) menciona a los arabistas y orientalistas por primera vez. En este episodio se viene hablando de un OVNI, si queréis saber por qué no tendréis más remedio que leer la historia. Es en el transcurso de la investigación de lo ocurrido con el OVNI cuando aparece un profesor arabista que:

se acordó de que un suceso extraordinario había ocurrido en Oriente en tiempo pretérito y que estaba incluido en los cuentos de Las mil y una noches. Volvió al texto de este libro, lo transcribió y se empeñó en ponerlo en el dossier de la investigación acogiéndose a la atmósfera soporífera de Oriente.

Primer libro, El ramzor, pp. 49-50

Avanzando en la lectura, llegamos al segundo libro y vuelven a aparecer los arabistas y orientalistas:

Ijtayya, Ijtayya, Ijtayya.Este extraño nombre dio mucho que hablar a orientalistas y arabistas, causando alboroto académico que llevó al presidente de la comisión a suspender la investigación en torno a Abd al Karim, para efectuar una deliberación a puerta cerrada a fin de preservar la dignidad de la comisión a los ojos del pobre acusado, al cual se le impuso no ver del cuerpo de los miembro de la comisión más que sus horribles rostros, y no ver más que solo rostro cuya boca no tenía lengua sino una estaca. Con esta decisión, el presidente de la comisión salvaguardaba su prestigio ante sus subordinados e imaginaba que el alboroto académico, del cuál no entendía nada, era un asunto que quedaba fuera de su alcance. Había oído otros nombres árabes extraños antes de Ijtayya. Uno de los miembros, erudito en superficialidades, dijo que solo en la lengua árabe existían verbos en imperfectivo con función de nombres como Yahya y Yazid.

– Yaqut.

Soltó el presidente. Inmediatamente se reprochó a sí mismo, en mitad de la palabra, la precipitación con que la había dicho, de modo que se convirtió en “Yaquuuut” lo cual aumentó la incongruencia. Los demás fingieron ignorarla por respeto a la ignorancia del presidente, o por miedo a ser ellos los ignorantes.

Otro mencionó los nombres árabe en forma de imperativo tales como Kafa (basta) que es -dijo- uno de los nombres que se ponen a las niñas que nacen de un solo vientre después de otras tres o cuatro, con la esperanza de que El que Escucha y Responde atienda sus súplicas y les conceda un varón. También las llaman Tatayyur (pesimismo), Nihaya o Niha (fin).

En Pecados, Segundo libro, pp. 94

Una líneas más allá, vuelve a hablar de arabistas y orientalistas para decir lo siguiente:

Los orientalistas y arabistas dieron rienda suelta a sus plumas dañando nuestro legado cultural y desvirtuando nuestro pasado, hasta el punto de hacer creer a sus lectores que en toda la historia no hubo más período de ignorancia que el de la civilización árabe.

En Pecados, Segundo libro, pp. 95

Y hasta aquí estas citas sobre los arabistas y su trabajo. Obviamente, las he traído hasta aquí porque me han llamado mucho la atención al tiempo que me han divertido mucho a pesar de que no podemos decir que salgan (salgamos) muy bien parados.

8 títulos descatalogados de literatura árabe que se van a mis estanterías

Listado de 8 obras descatalogadas de literatura árabe compradas en la librería Alcaná.

En este buscar e investigar en el mundo de la literatura árabe, sobre todo contemporánea, me he dado cuenta de que hay muchos títulos que en los años 90 estuvieron a disposición de los lectores, pero que ahora es imposible encontrar. Supongo que es debido a la lógica y el funcionamiento de la industria editorial. Yo sigo sin entender por qué no se presta la atención debida a la literatura árabe, pero he decidido no pelearme más con eso. Voy a hacer mi camino a ver si consigo llegar a donde quiero.

Volviendo a las obras descatalogadas, como la única forma que hay de encontrarlas es irte a una librería de segunda mano, pues, eso hice. Me metí en la página de la librería Alcaná y me puse a buscar. Quería hacerme con esos que ya no puedes encontrar de ningún modo. Eso los hace especiales, ¿verdad?

¿Qué compré? Ahora te lo voy a contar

He comprado una antología de poesía, tres novelas y varias antologías de cuentos o relatos breves. Estos últimos me gustan mucho porque te permiten leer de otra forma; incluso pueden servirte para contarlos. Aunque eso es otra historia. Allá voy con la relación de libros:

Poesía

MARTÍNEZ MARTÍN, Leonor; Antología de poesía árabe contemporánea (1972), Colección Austral. No hay forma de que un libro no te lleve a otro y buscando más información sobre esta obra he dado con otra antología llamada Prodigios publicada en 2017 cuya peculiaridad es que está ilustrada por Rachid Koraïchi y prologada por Martínez Montávez. Se ha publicado en Libros El Zorro Rojo.

Colecciones de relatos breves

Al-Zayyat, Latifa; La vejez y otros relatos (1990), Colección Al-Nahda minor, traducido del árabe por Dolores del Mar Padilla González. Egipto

Los temas que trata esta antología de novelas cortas son la soledad, la incomunicación, la necesidad de afrontar la propia personalidad y asimilar frente al otro, la llegada de la vejez, la pérdida de las ilusiones juveniles, el amor y las relaciones humanas. (…) Se trata de presentar a la mujer y su mundo interior.

Nuayma, Mijail; Érase una vez (1989); AUSA. Colección de relatos breves traducidos por Montserrat V. Abumalham. Líbano

Mijail Nuyama (1889-1989) es uno de los exponentes de la literatura del “Mahyar” (emigración), forma parte de un grupo de escritores sirios y libaneses que emigraron a América hispana y EEUU. La obra de todos ellos está marcada por la exploración de la identidad y el desarraigo.

Mahfuz, Naguib; Cuentos ciertos e inciertos (1993) en Edhasa. Traducido por Mª Jesús Viguera y Marcelino Villegas. Egipto

(..) Excelente forma de iniciarse en el mundo de Mahfuz y un rápido acercamiento al ser y el devenir de la realidad egipcia.

Montoro Murillo, Rosario (Antología y traducción); Voces de mujer desde Túnez (Cuentos); en colección Hablan las mujeres, Talasa. Túnez

Sí, la mujer tunecina escribe y hace oír su voz; y sus obras ocupan un destacado lugar dentro del conjunto de la producción literaria. Temas como la emancipación de la mujer en la sociedad árabe, su lucha por la igualdad, por la libertad de expresión y contra la injusticia social, aparecen tratados en estos doce relatos de una forma abierta y sincera, y con lenguaje creativo propio.

Sinopsis

Novela

Habibi, Emil; Pecados (1993); Anaya y Mario Muchnik. Traducido por María Jesús Carnincero. Líbano. Yo iba buscando La aventuras de Saíd el pesoptimista, pero no hay forma de encontrarlo de momento. No pierdo la esperanza porque tengo mucha ganas de leerlo.

Un atasco. Un atasco gigantesco. Un atasco que paraliza toda la ciudad de Haifa. Un atasco que amenaza con paralizar el país entero. Suponiendo una maniobra subversiva, las autoridades nombran una comisión para aclarar las cosas. Pero los meandro de la “imaginación oriental” ponen en jaque la lógica burocrática de los defensores de la seguridad.

Sinopsis

Al-Hakim, Tawfiq; Diario de un fiscal rural (1995); Instituto Hispano-árabe de cultura, Madrid. Traducción de Emilio García Gómez.

¿Por qué escribo mi vida en un diario? ¿Acaso porque es una vida feliz? De ningún modo. El que lleva una vida feliz no la escribe y se limita a vivirla.

Khalifeh, Sahar; Imagen, icono y promesa (2007), Caoba Narrativa. Esta novela fue premio Medalla Naguib Mahfuz en 2006.

Una novela sobre Palestina a través de la relación entre Ibrahim, un aspirante a escritor, y Mariam, una muchacha cristiana. Otra historia que cuenta el impacto del exilio en quienes lo viven y de cómo las idealizaciones nos juegan malas pasadas.

Hasta aquí mis últimas adquisiciones. Poco a poco iré dedicando artículos a hablar de ellas para no quedarme en un mero listado bibliográfico. Si has leído alguno y te apetece comentarlo, adelante. Eres bienvenido/a.

Sobre Gasán Kanafani en su día: lecturas online

Paso a traducir y a adaptar el contenido de este artículo publicado en Arablit sobre Gasán Kanafani. Al final, adjuntaré la obra de ese autor palestino que se puede leer en nuestro idioma tanto en papel como online.

El aclamado novelista y escritor de historias cortas Gasán Kanafani (1936-1972) nació en el 8 de abril de 1936. Y murió con 36 años el día en que, al girar la llave de su pequeño Austin 1100 aparcado en una calle de Beirut, detonó una bomba de varias toneladas de explosivos plásticos. La deflagración no solo lo mató a él, también acabó con la vida de su sobrina Lamis de 17 años que lo acompañaba ese día.

Kanafani es uno de los autos palestinos más queridos, nació el 8 de abril de 1936. Tuvo una vida en el exilio muy intensa e, incluso, en algunos momentos, frenética, escapando de la muerte, lo que se vio reflejado en sus obras, tal y como expone Elías Khoury: “Empieza por el final para que el principio sea mucho más enriquecedor; como si por un momento hubieran robado la historia, como si lo único que dejase el personaje principal antes de desaparecer fuera una confesión”.

Ghassan Kanafani (TBT)
Imagen tomada de Resumen latinoamericano

Ya desde niño, la muerte acechaba a Kanafani. En su infancia le diagnosticaron diabetes tipo 1 y tuvo que mudarse de Akka en 1948, convirtiéndose a los 12 años en refugiado. Estudió literatura en la Universidad de Damasco y más tarde se trasladó a Kuwait para trabajar como profesor. Finalmente, se instaló en Beirut donde conoció a Anni Høver, una activista sueca, con la que se casó. Los últimos diez años que Kanafani pasó en la capital del Líbano los dedicó a su labor como periodista, editor y líder del Partido del Frente de Liberación Palestina (PFLP).

Entre 1960 y los primeros años de los setenta, Kanafani fue extremadamente prolífico: escribió, editó, fue mentor de otros autores, concedió entrevistas, impartió conferencias, trabajó en el Partido del Frente de Liberación Palestina y, además, tuvo dos hijos. La diabetes no logró que aminorara su ritmo. De hecho, el escritor Reem al-Madhoon, en sus notas sobre la vida del autor, cuenta que el autor se desamayó durante una conferencia para la Unión de Periodistas Árabes en El Cairo. Al-Madhoon cuenta que Kanafani era un “autor capaz de romper sus escritos cuando no le gustaban porque siempre aspiraba a un trabajo mucho más bello y expresivo”.

Mientras en mi labor política defiendo a la organización a la que pertenezco… En mis historias le concedo a mis personajes la libertad de expresión para manifestar sus propias posiciones sin reservas“.

Kanafani, al igual que le ocurrió a Elías Khoury, tuvo problemas para conjugar su faceta de creador literario con la de político en la resistencia. De hecho, en unas declaraciones a una radio escandinava dijo: “Mientras en mi labor política defiendo a la organización a la que pertenezco… En mis historias le concedo a mis personajes la libertad de expresión para manifestar sus posturas personales sin reservas“.

Algunos críticos han señalado que la obra de Kanafani está limitada por sus ideales políticos y califican Volver a Haifa como agitprop de un tiempo ya pasado. Sus historias, Hombres al sol (1963) y Vuelta a Haifa (1970) todavía resuenan a lo largo de las décadas hasta hoy día inspirando piezas en arte visual, el celuloide , los escenarios o en otras novelas.

En 1972 se realizó una película basada en la historia Hombres al sol -una novela clásica del autor que toca los temas de la migración, de la sensación de verte despojado de tus propiedades y el oportunismo -. Según el director de este largometraje, Kanafani pudo verlo poco antes de su muerte. En los años siguientes a su asesinato, la obra de este autor continuaba tocando la fibra sensible de algunos. Tanto es así que en 1977, las autoridades israelíes prohibieron la puesta escena de la adaptación teatral de Hombres al sol en Nazareth. No obstante, Retorno a Haifa es la obra de Kanafani más controvertida y querida, ya que continúa avivando discusiones, reacciones literarias y reintrepretaciones.

Discusiones, reacciones literarias y reinterpretaciones

El novelista israelo-iraquí Sami Michael publicó en 2005 la novela Las palomas de Trafalgar como respuesta a la obra de Kanafani Vuelta a Haifa. En la novela de este último se cuenta que un bebé quedó abandonado en mitad del caos originado por la evacuación de Haifa en 1948. El niño, Jaldún/Dov, crece con una pareja israelí que se traslada a la casa abandonada donde se quedó la criatura. Cuando los padres de Jaldún vuelven a Haifa se produce el encuentro con ellos.

Michael ha criticado Vuelta a Haifa porque considera que la voz de las mujeres ha sido silenciada en esta novela de Kanafani. De hecho, declaró al diario Haaretz que se sentía como ese niño abandonado y describió la relación que tenía con el libro como “el amor; no puedes explicar por qué te has enamorado de alguien”.

La novela más conocida de Susan Abulhawa Mañanas en Jenin (2005), escrita en inglés, toma a la novela de Kanafani como impulso y punto de partida. La historia también está enmarcada en el desastre del 48 cuando se llevan a uno de los niños de la familia y lo cría un superviviente del holocausto con el nombre de David.

Las adaptaciones teatral de Vuelta a Haifa siguen poniendo el dedo en la llaga. De hecho, en 2011, Boaz Goan, escritor y periodista israelí, comentó en el Washington Post que la historia de KAnafani le había roto por dentro, en especial porque le permite empatizar tanto con los persojanes palestinos como con los israelíes. Esto llevo a Goan a adaptar esta historia y convertirla en una obra de teatro cuya duración es de 95 minutos, en hebreo, que se estrenó en 2008 y que, posteriormente, llegó a EE.UU.

En cuanto a la influencia de Kanfanai en las artes plásticas y visuales, el gran artista iraquí Dia Azzawi publicó una colección de pinturas titulada Dibujos desde la tierra de los naranjos tristes basado en las historias cortas del autor palestino. Azzawi comentó en una entrevista concedida a The Telegraph que “Kanafani me ha enseñado la importancia de ser parte de lo que le ocurre a tu generación. No puedes quedarte al margen”

Obra libre de Kanafani en español publicada online

Obra libre de Gasán Kanafani (2016) En el siguiente enlace encontrarás tres novelas de este autor libres de derechos de autor:

  • Hombres al Sol
  • Visión de Gaza
  • Lo que nos queda

Obra de Kanafani publicada en papel

  • Una trilogía palestina, traducida por María Rosa de Madariaga y publicada en Hoja de Lata. Ya van por su 5º edición.

Espero que estas líneas sobre la vida y obra de este gran autor palestino, te animen a explorar su obra. ¡Gracias por haber leído hasta aquí! ¡Hasta la próxima!