Clases de alfabetización en la televisión marroquí

Este recurso lo compartió Anís del moro en su página de Facebook y, sinceramente, me parece de lo más útil que he visto en mucho tiempo. Da para mucho, tanto si eres alumno como si eres profesor. Tanto si estás a uno u otro lado de la clase viene de perlas. (Lo digo porque normalmente los alumnos están frente a la pizarra y el profesor delante de ella siendo el ejemplo y modelo a seguir).

En cualquier caso, antes de que te lances a ver los vídeos, te cuento cuál es la estructuración del contenido para que sepas lo que te vas a encontrar. Así vas preparado a la clase que vas a recibir en el salón de tu casa.

Los vídeos tienen una duración de unos 15 minutos, que es suficiente para cumplir su función. Si quieres usar este recurso como material de apoyo, puedes añadirle ejercicios de reconocimiento de letras, por ej. Las explicaciones se dan en marroquí, pero no te agobies. No pasa nada. Así te sirve para familiarizarte con una situación de clase totalmente normal, tanto si eres nativo como si eres no nativo (al menos, en este caso, también debería ser así). De este modo, te vas acostumbrado a los dos registros de lengua. Lo agradecerás con el tiempo.

Si ya conoces el alifato, le sacarás más provecho porque se trata de la iniciación a la lectoescritura del árabe. Así podrás apuntar y copiar las palabras para ir trabajando con ellas.

Estructura de la clase

  • Presentación de la profesora y del programa
  • Presentación del contenido que se explicará durante la sesión
  • Corrección de los ejercicios del día anterior y repaso de lo visto anteriormente como paso previo a la presentación de la siguiente letra, en este caso.
(Cada uno de los puntos siguientes encabezados por 15 minutos, equivalen a un vídeo. En conjunto, esto bien podría ser casi la estructura de una clase de una hora. Lo aclaro porque puede ser interesante tener en cuenta este tipo de estructura a la hora de planificar una clase)
  • 15 min. Las letras del alifato se presentan, por lo general, en su posición inicial (para quien no conozca el árabe y este leyendo esto, aclaro que las letras árabes se escriben de tres formas distintas en función del lugar que ocupan dentro de la palabra: inicial, medial o final). La letra inicial se presenta con la vocalización (harakat) breve. Cuando introducen el sukun, la letra aparece en su posición medial.
  • 15 min. La letra con sus vocalización breve aparece en la pizarra, se lee y se repite (a veces, los profesores de idiomas subestimamos el poder de la repetición en clase para fijar sonidos, estructuras, ect.).
    • Una vez que se han familiarizado con la escritura de la letra con sus harakat correspondiente, se introduce el tanuin (que es el harakat correspondiente a la indeterminación de la palabra y su caso. Sí, en árabe hay casos como en el latín o el alemán).
  • 15 min. Finalmente, se añade a esa letra en posición inicial la escritura con las vocales largas (mamduda: Alif, waw y yah). Misma mecánica, se escribe, se repite y se aplica a palabras que están relacionadas con la vida cotidiana.

Esta forma de presentar el alifato, que es distinta a la que utilizaron los profesores cuando yo comencé mis estudios filológicos, tiene todo el sentido del mundo y se puede aprender mucho de ella. No solo te ayuda a familiarizarte más rápidamente con los sonidos, sino que también con la prosodia árabe. En este sentido, te aconsejo que, si te pones a ver estos vídeos, apuntes las palabras y marques los grupos vocálicos que va formando la profesora cuando les enseña la lectura de la palabra para que la repitan. Repite con ella, verás como poco a poco se va quedando en tu cabeza el soniquete.

Dejo aquí la primera tanda que corresponde al primer nivel de alfabetización : la adquisición del alfabeto. Esto significa que se aprender la grafía correspondiente a cada sonido.

Comparación del proceso de alfabetización no nativa/nativa

Antes, quiero plantear algunas consideraciones sobre el proceso de alfabetización como ayuda para explicar por qué me empeño tanto en este tema. Aclaro que, cuando hablo aquí de alfabetización, estoy refiriéndome específicamente al área lingüística. Aunque, cuando hablamos del árabe, también podemos incluir aquí los conocimientos sobre las reglas de cortesía, formas de comportamiento, gestos, referencias culturales, etc. Son muchos los aspectos a tener en cuenta para llegar a conseguir una comunicación eficiente y eficaz.

Aprendemos a hablar y escuchar de forma totalmente natural. Mientras que para adquirir le lenguaje escrito pasamos por un proceso académico que necesita de una persona alfabetizada para poder realizarlo. Es decir, otra persona que sepa leer y escribir debe enseñarte cómo hacerlo. De modo natural, en nuestra lengua materna pasamos al menos 16 años en colegios e institutos para adquirir los contenidos básicos y desarrollar las habilidades necesarias que, se supone, necesitaremos para desenvolvernos en nuestra vida cotidiana.

A continuación, resumo en dos columnas las diferencias que he encontrado entre mi proceso de alfabetización en árabe como no nativa y el método que emplearon con el proceso de alfabetización de mujeres adultas en árabe estándar.

Aquí dejo una pequeña comparación del proceso de aprendizaje de la lectoescritura en árabe para los no nativos (españoles) y nativos. (¿Hay algún estudio en español al respecto?)

Mi proceso de alfabetización como no nativa

  • Adulta
  • Alfabetizada en mi lengua materna.
  • Desconocimiento total del árabe a nivel oral.
  • Presentación de las letras en sus tres posiciones.
  • Líneas y líneas de práctica con la letra en sus tres posiciones con su asociación al sonido, pero nada que ven con lo que en estas clases se plantea.

Proceso de alfabetización para nativas

  • Adulta
  • Sin alfabetizar
  • Expresión y comprensión orales desarrolladas en dariya. Se alfabetiza en árabe fusha, otro registro lingüístico.
  • Presentación de la letra con su forma inicial asociada a su vocalización breve.
  • Trabajo de asociación de la grafía a su sonido correspondiente.

Bibliografía

He descubierto un método de iniciación a la lectoescritura árabe publicado por el Ministerio de Defensa.

Confesión

No sé si habrás llegado hasta aquí leyendo. Quizá, por eso, voy a aprovechar para hacer una confesión (a lo mejor no la lees y me salvo un poco). Hace poco, me he sentido como cuando me dedicaba a dar clases de E/LE y lo hacía en un centro no oficial. Creía que, por esta circunstancia, mi trabajo tenía menos valor o estaba menos autorizada para explicar mi experiencia. Me costó dos blogs (el blog de mr1b3l y maribelELE) darme cuenta de que no era así. Se pueden emprender muchas tareas y estudios desde las periferias. Quizá, sea una osadía por mi parte meterme en estos jardines, pero ¿por qué no hacerlo? Seguro que por el camino aprendo mucho, que al final es de lo que se trata.

Quisiera transformar mis quejas en una aportación útil para otros; aunque lo haga desde un lugar no oficial; desde los márgenes. Estaré encantada de que me acompañes, te unas, me ayudes, etc. ¡Muchas gracias por pasar por aquí). Las aclaraciones, correcciones e indicaciones también son bienvenidas.

Una idea

Estoy valorando la posibilidad de crear un cuestionario para recabar información sobre la experiencia del alumnado en este sentido. Es más, podría ampliarlo a otras cuestiones y aspectos relacionados con la gramática, la adquisición de vocabulario, etc.

Algo que me hubiera gustado saber antes de aprender árabe

Si tuviera que estudiar árabe ahora, sin duda, lo haría de forma diferente (bien es verdad que ahora tengo la perspectiva docente de la enseñanza/aprendizaje de un idioma). Sería totalmente diferente, no solo porque ahora tengo más herramientas, sino porque, simplemente, ahora sé mucho más sobre este idioma. A lo mejor, asombra esta afirmación viniendo de una licenciada en filología árabe, pero, si conoces los entresijos de esta formación, quizá no te parezca tan descabellado.

Cuando llegué a la facultad en 1997, como ya conté, no sabía ni papa de árabe. Con toda la ingenuidad del mundo, creí que iba a aprender un instrumento de comunicación nuevo. Los profesores que allí había seguro que me guiarían bien. Sin embargo, me di bruces con una lengua, el árabe estándar, que, si bien se usa en determinados ámbitos, no es, ni de lejos, la lengua de la vida cotidiana. En aquellos momentos, hubiera agradecido que, antes de empezar a enseñarme el alifato, me hubieran contado lo que se aclara en este vídeo.

MatarTV

Creo que esta sencilla explicación de la realidad lingüística del árabe, me hubiera situado en el lugar correcto. De este modo, hubiera tenido una idea más exacta del panorama y de la complejidad del idioma que iba a aprender. Quizá, así hubiera invertido mis esfuerzos de una forma más adecuada y me habría administrado más sabiamente para lograr moverme entre el registro lingüístico formal que te permite leer una novela o realizar un escrito formal y el registro lingüístico coloquial con el que ir al médico, ver una serie o desagañitarme cantando mi canción favorita mientras ando de limpieza casera, por poner algún ejemplo. Al fin y al cabo, un hablante competente de cualquier lengua es capaz de ajustar su registro en función de la situación comunicativa en la que se encuentra.

Reflexiono sobre estos temas porque, como licenciada en filología árabe, me hubiera gustado, por ejemplo, salir de la facultad teniendo la capacidad de leer una novela en árabe. ¿No es acaso una habilidad básica para alguien que estudia literatura árabe? He tardado años en poder leer una novela árabe y sigo insistiendo porque aspiro a tener un nivel de lectura similar al que tengo en mi lengua materna. ¿Cómo conseguirlo? Pues leyendo. Porque leer no es simplemente juntar letras y, hala, a volar.

¿No se trata de conseguir hablantes competentes? ¿Se consiguen con la situación actual de la enseñanza/aprendizaje del árabe?

Quizá, habría que redefinir el objeto de enseñanza/aprendizaje para conseguir que la enseñanza de un árabe real y no esa especie de lengua artificial que se enseña/aprende en la facultad. Porque cuando consigues afinarlo y tener claro qué estás enseñando/aprendiendo, puedes pasar a pensar en cómo lo estás enseñando/aprendiendo.

Por cierto, aconsejo a quien esté interesado en este negociado de la enseñanza del árabe que se dé una vuelta por la cuenta de Anís del moro y preste atención a lo que allí se dice o comenta. Ojalá, este tema suscitara debate y se hablara más sobre este tema porque contribuiría a la mejora de la situación.

Cocina marroquí fusión, gestos y de cómo los no hablantes de árabes lo perciben cuando lo escuchan

Cajón de(sastre) era un programa de la tele que hacía cuando yo era pequeña. Recuerdo que lo presentaba Miriam Díaz Aroca y en él tenía cabida un poco de todo.

Al fin y al cabo, cajón de sastre es ese lugar donde se guarda un conjunto de cosas diversas y desordenadas. La verdad, es la definición adecuada para mi mente. Eso sí, luego, tras mucho caos, consigo hilar las piezas y construir algo con sentido.

Por eso, se me ha ocurrido crear este cajón de sastre árabe para guardar enlaces, vídeos, canciones, etc., con lo que ahora mismo no sé qué hacer, pero sí me parecen curiosos o interesantes para compartirlos. Quizá ahora reine el caos, pero un día aparecerá el hilo conductor entre ellos.

De cómo los no hablantes de árabe perciben el árabe cuando lo escuchan.

El tuit lleva incrustado un vídeo donde aparecen personas de distintos idiomas imitando lo que oyen cuando escuchan a un araboparlante utilizar su lengua nativa. En los comentarios al trino, algunos dejan el típico chiste: ¿Cómo se dice aparcar en árabe? – Atalajaca alarreja. (Seguro que te sabes alguna otra variante. Si quieres, puedes dejármelo en comentarios).

Así nos escuchan los no árabeparlantes cuando nosotros hablamos nuestra lengua árabe tan bonita y rica. ض

¿Estáis de acuerdo? 🧐

pic.twitter.com/6nrAceIl9P— Essa Younes عيسى يونس 🇦🇪🇪🇸 (@Essa_Younes) 21 de septiembre de 2019

Yo, la verdad, ya no recuerdo cómo me sonaba el árabe antes de meterme en harina con él. Y tú, ¿lo recuerdas? Si no sabes árabes, ¿coincides con estas personas?

Un de gestos marroquíes explicados por un chico coreano afincado en la zona norte de Marruecos

A este no le hace falta mucha explicación. Lo guardo porque los gestos, aunque a veces no nos demos cuenta, son una parte más que importante para comunicarnos. Conocerlos ayuda mucho a interpretar correctamente el mensaje. En el ámbito de la enseñanza de E/LE hay un vídeo de un sketch de Splunge donde los actores no usan ni usa sola palabra; se comunican únicamente a través de los gestos que todos manejamos en español y consiguen que te llegue el mensaje. Me pregunto si hay algo parecido en árabe.

Una serie sobre Nizar Qabbani

Hace unas semanas publiqué una recopilación de web series y series árabes que se pueden ver en línea y, pocos días después, me encontré en Pinterest con un el blog The Levan Tonge donde se recomiendan 6 series sirias para practicar la comprensión auditiva. Entre ellas, se encuentra una producción televisiva dedicada a la figura de Nizar Qabbani.

Una imagen de Marruecos alejada de lo exótico y oriental

Hay muchas imágenes del Marruecos más exótico; ese que parece reducirse a Marrakesh y su plaza Yamaa Al-Fana. Sin embargo, De Ville d’Avray se ha propuesto enseñarnos una imagen alternativa del país y lo ha conseguido. La verdad, se agradece ver estas postales más reales.

Capturing the Still Beauty of Morocco’s Forgotten City por Sarah Ben Romdane en Mille

Capturing Morocco’s Magical But Forgotten Desert Towns por Sarah Ben Romdane en Mille

Me gusta Mille porque ofrece una visión moderna y contemporánea del mundo árabe; se sale de los tópicos, que están muy bien y son muy bonitos, pero también está genial salir de ellos y ver más allá. Al fin y al cabo, vivimos en un mundo globalizado y todos estamos influidos por las mismas tendencias. Es interesante ver cómo cada cultura las adopta y las transforma para que encajen dentro de sus sistemas de valores o su forma de concebir la belleza.

Hasta aquí los retales, botones, hilos y agujas que guardo en el cajón de sastre árabe. Por cierto, como novedad literaria de la semana y por si te apetece leer un rato, recuerdo que:

En Hoja de Lata han publicado Un detalle menor de Adanía Shibli, traducido por Salvador Peña.

La cocina es otra forma de descubrir y conocer una cultura

La cocina es una de esas actividades humanas que, desde mi punto de vista, refleja a la perfección la historia de la humanidad y cómo hemos encontrado siempre la forma de entendernos e incorporar lo “extranjero”, lo “exótico” a nuestra vida de tal forma que se convierte en lo imprescindible. El tomate o las patatas son prueba de ello, un tubérculo y una fruta, que son básicos en nuestra cocina.

Así que, vamos a darnos una vueltecilla por los sabores de Marruecos de mano de Najat Kaanache.

Y con esto y con la receta del té moruno de Najat kaanache para Canal Cocina, te deseo que disfrutes mucho del fin de semana.

Web series y series árabes para mejorar nuestra comprensión auditiva

El domingo por la mañana vi que desde la cuenta de Twitter de la Escuela de Idiomas de Giròna preguntaban si conocíamos webseries árabes. Entiendo que, como recurso educativo y con una buena secuenciación de actividades, las series son un buen motivador para desarrollar las comprensión oral y otras, si, por ejemplo, en clase comentamos el capítulo o se lo contamos a un compañero que no lo haya visto, etc. En ese momento, la primera que me vino a la cabeza por ser la más reciente que he visto en Youtube ha sido هم

Dejo aquí una selección de series que tienes a la mano y a un golpe de clic en Youtube. Todas están rodadas en alguna variedad dialectal; así que tienes donde elegir. Un consejo: activa los subtítulos árabes para verlas. De este modo, podrás escucha y leer al mismo tiempo.

هم/Ellos

Esta es una serie creada por AJ+ (Aljazeera) donde nos hablan de la vida de 5 personajes árabes refugiados en Turquía. Cada uno de ellos ha llegado a Estambul por un motivo que iremos descubriendo a lo largo de los capítulos emitidos. Se comenzó a emitir en Ramadán y, a pesar de que dijeron que no sería una serie para este mes, parece que finalmente solo emitieron 7 capítulos; la duración oscila entre los 13 y 20 minutos.

الماضي لا يموت/ El pasado no muere

Según me cuentan, esta novela ha sido una revelación en nuestro país vecino Marruecos porque su planteamiento, la forma en que está rodada, la historia que cuenta, etc. La emitieron en la Primera de TeleMaroc. Los capítulos tienen una duración de 35 minutos más o menos.

¿Cuáles son las mejores series árabes de Netflix?

Por si alguien que pase por aquí está suscrito y le apetece aventurarse en el mundo de las series árabes, dejo el enlace What are the best Arabic series and dramas on Netflix? publicado en Arabic Nerds (Arabgeek). La serie Jinn ha traído alguna polémica que otra según he leído y visto en la red.

Árabes en el espacio

Esta serie es una comedia al estilo Star Trek pero en versión árabe. No tiene muchos capítulos y la dejo aquí porque, como curiosidad, me parece divertida.

Web series árabes

Hace siete u ocho años hubo un bum de webseries tanto en nuestro país como fuera de nuestras fronteras. En esa época surgieron producciones como la famosa Beirut I love you, con la banda sonora de Mashrou’ Leila o Fasatin.

En 5 Arab web series you should be watching (Stepfeed) nos proponen cinco que todavía no conozco, pero a las que les voy a echar un ojo a ver qué tal.

Hasta aquí la minirecopilación de series para ver si estudias árabe. Me guardo en el almacén de recursos, las propuestas de programas de televisión en este idioma para conocer la política, las formas de pensar, los problemas sociales a los que hacen frente, las reivindicaciones, etc. Si conoces alguna que no aparezca aquí, por favor, deja el enlace en comentarios.

He venido aquí a hablar de raíces

El otro día aparecí con una nota sobre un diccionario en línea para consultar palabras de cualquier variedad de árabe. Yo estaba muy feliz. Por supuesto, es una herramienta en construcción y no parece que la haya detrás la mano de un filólogo/a; sin embargo, como dije, puede sacarte de alguna duda que otra. Es útil para salir del paso.

Ahora podría decir eso de: no creerás lo que pasó a continuación (ja,ja,ja). Seguro que te lo estás preguntando… Pues sigue, que te lo cuento.

Descubrí que aquello que siempre he escuchado desde que empecé a a estudiar árabe podía ser un error de bulto; una confusión o una mala descripción del funcionamiento del árabe por parte de los estudiosos del árabe. (Este es el momento en que te quedas con cara de horror; sí, lo sé. A mí me pasó lo mismo). En ese instante, me vino a la cabeza el meme con la imagen de una pintada que deambula por las redes sociales: “emosido engañados, arabistas”. (El “arabistas” se lo añado yo porque me parece que queda bien, ¿o no?).

En mi infinita ingenuidad, yo había escrito: “buscaba la raíz de la que provenía” y Antonio Giménez Reíllo me preguntó en los comentarios: “¿y por qué tiene que derivar de una raíz?”. Me tuve que frotar los ojos, oye. “¿No se puede hablar de raíces? Entonces, Antonio te deja un enlace maravilloso que, después de un primer vistazo, me pregunté por qué nadie me explicó esto antes?

Ahora mismo estoy leyendo el artículo de Pierre Larcher que me enlazó Antonio Giménez Reíllo sobre por qué hablar de raíces en relación a la semántica árabe no es adecuado; es un ejercicio magnífico de desaprendizaje y esclarecimiento mental. Confieso que, cuando hoy hablar de raíces al comienzo de la carrera, no me pareció chocante. Al fin y al cabo, en castellano también dividimos las palabras en lexemas, morfemas y/o derivamos las palabras, salvo aquellas que son invariables (he simplificado mucho, lo sé). Sin embargo, no ocurre lo mismo con el árabe cuando hablamos de él como lengua extranjera. (No es lo mismo una gramática de L1 que de LE; aunque ambas describen la misma realidad, no están dirigidas al mismo público. Bueno, ya estoy pensando en voz alta otra vez).

Ahora entiendo la confusión tan grande que sentía cuando buscaba en el diccionario bilingüe y me encontraba con que una palabra podía significar algo y su contrario al mismo tiempo. Como nadie pudo explicármelo en su momento, terminé por aceptar que era así y punto (tantas son las materias que se aprenden así que una más no importaba).

En fin, cuando consiga tener unos pensamientos y reflexiones decentes que enseñarle al mundo sobre mi desaprendizaje en relación a las raíces en árabe, los traeré aquí por si son de utilidad para alguien. ¿Por qué hacer esta tarea si nada tengo que ver con el mundo académico? Por orgullo y por hacerme la vida más fácil.