Iman Mersal, poeta egipcia de la generación de los 90

Sigo las pistas que nos ha dejando este #WitMonth (1) porque es una forma fantástica de descubrir más/otras autoras árabes que hasta ahora se me habían pasado por alto. Además, este mes WitMonth me sirve como punto de partida para averiguar si se pueden leer o no en español. ¿Por qué es importante conocer este dato? Porque está bien hablar sobre la obra de tal o cual autora árabe e intentar divulgar sobre literatura árabe, pero no será una información verdaderamente atractiva y útil si el lector no tiene una obra que llevarse a los ojos para corroborar lo que expongo, vivirla, reflexionarla, odiarla, amarla, recomendarla, comentarla o pedir más traducciones.

En no pocas ocasiones, me propongo traducir los artículos de Arablit con el ánimo de trasladar toda esa información sobre el panorama literario árabe actual al español. Sin embargo, tras un buen rato de comprobaciones, descubro que no podemos leer muchas de ellas en nuestro idioma. Entonces, me decepciono y me enfado. Superado el enojo, pienso: voy a adaptar todo la información que pueda. Así que manos a la obra.

Retomando el tema, las pistas del Withmonth me han hecho recordar que tenía un par de borradores en el tintero sobre dos escritoras árabes cuya obra, en mi opinión, merecen una buena lectura: Iman Mersal (Egipto) y Etel Adnan (Líbano/Estados Unidos). Si estos borradores no han visto la luz hasta ahora es, precisamente, por lo que comentaba anteriormente: la dificultad de encontrar información, la falta de traducciones o mi desánimo.

A la obra de Iman Mersal quería dedicarle un pequeño escrito porque, por un lado, en este caso y por suerte, contamos con tres de sus obras traducidas a nuestro idioma. Lo que aumenta las posibilidades de lectura porque se puede ir corriendo a la librería de cabecera que tengamos para hacernos con sus obras y disfrutar con su lectura. En segundo lugar, su obra trata temas muy contemporáneos y relacionados con nuestras sociedades actuales marcadas por las migraciones, la construcción de la identidad, la experiencia de vivir en un entorno cultural distinto al que te has criado, las reivindicaciones de las mujeres, etc.

Por ejemplo, en relación al tema de la diáspora y la identidad, en el trabajo Eliminating Diaspora Identities (2008) publicado en Theories and Methodoligies, Iman Mersal indaga sobre la relación intrínseca (o no) existente entre la diáspora y la búsqueda de la identidad. Mersal se pregunta si vivir en el extranjero, como tal, implica obligatoriamente tener problemas de identidad. De igual modo, parece inevitable querer averiguar qué qué genera dichos problemas, en caso de que existan. De hecho, en el poema que adjunto a continuación habla sobre uno de esos indicadores que pueden delatar nuestra prodecencia: el acento.

¿Por qué no olvidan que son de allí?
Expatriados fracasados
ejercitan los músculos de la boca para librarse del acento.
El acento, esa sutil enfermedad hereditaria que los delata,
irrumpe cuando se enfadan y olvidan cómo traducir sus penas a una lengua extranjera.
El acento no queda enterrado a pesar de ser hábiles sepultureros.
Anotan en la puerta del frigorífico los nombres de los familiares muertos
para no equivocarse y telefonearlos por error.
Pagan una cuarta parte de sus salarios a las compañías telefónicas
para asegurarse de que viven en un lugar que es posible determinar de acuerdo a lo
alejado que esté de su infancia.
¿Por qué no olvidan?

Su vida y su obra

Una vez expuestos los motivos por los cuales quería hablar de Iman Mersal, paso a explicar brevemente cuál ha sido su experiencia vital y la relación que guarda con su obra. Ya que ambas están estrechamente relacionadas si tenemos en cuenta que esta poeta usa su poesía como instrumento para hablar sobre sus inquietudes, experiencias vitales o, en otras palabras, su individualidad.

Iman Mersal nació en Egipto en 1966. Allí pasó toda su infancia y su juventud. Y también allí cursó sus estudios superiores licenciándose en 1988.

Durante su época universitaria se convirtió en cofundadora de la revista Bint Al-Ard (Hija de la tierra) en 1985 y participó en su edición hasta 1988. En 1994 pasó a formar parte del grupo de poetas “modernistas” (1) que creó la revista La langosta (الجراد). Los poetas fundadores de este grupo: Ahmad Taha, Muhammad Mitwalli, Osama Al-Danasuri, ‘Imad Abu Saleh e Imán Mersal, querían renovar la poesía árabe porque las reglas tradicionales por las que estaba (está) no les servían para expresar y plasmar sus inquietudes a través de ellas. Imbuidos de esta intención renovadora, adoptaron y adaptaron el poema en prosa (الشعر انثري) surgido en la Francia de las vanguardias a la literatura árabe.

Si bien, antes de la aparición de este grupo poético, habían existido intentos de renovar dentro del género lírico árabe, los poetas de “La generación de los 90” terminaron por romper definitivamente con la tradición.

Los primeros intentos de renovación en la poesía árabe, aparecieron con el movimiento del verso libre encabezado por Nazik Al-Malika (3) y surgido en los años 40. Así como, el grupo de poeta Adonis y Mahmoud Darwish fue pionero en introducir el poema en prosa en la literatura árabe, siguieron tocando los temas tradicionales de la lírica árabe. De este modo, se convirtieron en los precursores de la introducción de cambios líricos que la generación de los noventa egipcia terminó por desarrollar y adaptar a sus necesidades expresivas. De este modo, abandonaron los temas tradicionales de la literatura árabe y comenzaron a escribir sobre cuestiones de la vida cotidiana, sobre sus preocupaciones, etc.

Caracterizaciones es la primera colección de poemas que publicó en 1990. Con ella tuvo gran éxito, pero tras su publicación transcurrieron cuatro años sin escribir. Un oscuro pasaje es apropiado para aprender a bailar fue su siguiente obra en publicarse, en 1995. Tras este éxito, abandonó las formas poéticas de la literatura árabe para abrazar el poema en prosa porque este estilo se adaptaba mejor a lo que intentaba expresar a través de sus palabras. Mersal habla en sus poemas sobre sus vivencias, los acontecimientos de la vida cotidiana y su condición de inmigrante. Después, apareció Caminar cuanto sea posible y otros poemas en 1997.

En 1998 Imán Mersal emigra a Boston para convertirse en profesora de universidad. Y un año después se traslada a Edmonton, Alberta, Canadá, donde vive hasta la actualidad.

En 2006 publicó Geografía alternativa, obra que sí tiene traducción a nuestro idioma; aunque está descatalogada. Tumba familiar fue publicado en Cuadro de Tiza, una editorial Chilena.

Temas e influencias en la obra de Iman Mersal

Esta poeta se caracteriza porque utiliza la poesía como instrumento para conocerse mejor así misma (¿no es esta una de las grandes quimeras contemporáneas?). Por este motivo, en ella plasma sus ideas y reflexiones a cerca de sus relaciones familiares, sus experiencias como inmigrante, etc.

Como ella misma reconoce, su obra de Iman Mersal está influenciada por, principalmente, poetas como Adonis, Darwish, Ahmad Donqul y Salah Abdel Sabour entre otros. La única mujer poeta árabe que la ha influenciado y que descubierto tardíamente ha sido Saniya Saleh (Siria).

Otra influencia determinante en la obra de Iman Mersal es el poeta Sargon Boulos. En él se inspira en que la poesía puede usarse para expresar otro tipo de ideas alejadas de las marcadas por la lírica tradicional árabe.

Es agradable

volver a contemplar las fotos de mi infancia.

Poder alejar la idea constante

de que yo era un bonito proyecto de convertirme en otra persona,

pero que ha sido desbaratado por mis acertadas decisiones.

Imán Mersal, extraído de Para Pasar de un habitación a otra, en La Tribu

Obra de Iman Mersal traducida al español

De Iman Mersal se han traducido al español tres colecciones de poemas: Caminar cuanto sea posible y otros poemas (Traducido por Laura Salguer Esteban y Margarita Ossorio Esteban) en Huerga y Fierro; Un oscuro pasaje es apropiado para aprender a bailar en Huerga y Fierro y Geografía Alternativa en Libros del Aire. Las dos primeras puedes encontrarlas fácilmente, mientras que la tercera está descatalogada.


Bibliografía en red

La poesía de vanguardia de Iman Mersal, por Miryam Seda en el Asombrario

Poemas de Iman Mersal en Poetas del Siglo XXI de Feranando Sabido Sánchez

Regalo de Navidad: 10 poemas de Iman Mersal en Arablit (EN)

Poetry is when you are in the edge, en Writivism. Una entrevista a Iman Mersal sobre los temas poéticos que centran su obra, sus referentes, sus influencias y lo que significa la poesía para ella.

Los poetas de los 90: contra la poesía, Jack 12. En este trabajo, Huda Farakheddine nos habla sobre la generación de poetas egipcia de los noventa.

Iman Mersal en M’Sur por Abdel Hadi Sadoun

Cry my beloved poetry, Yousef Rakha

Blog Personal de Iman Mersal.


(1) Deberíamos adaptar esta etiqueta al ámbito hispano para indagar en la literatura escrita por mujeres de otros países que se traduce a nuestra lengua. Incluso sería interesante fijarnos en qué se traduce y por qué, qué imagen se desea reforzar o no. Si bien es cierto que podemos utilizar el #LeoAutorasOct con este fin.

(2) ‘Imad Abu Saleh puede leerse en español gracias a la Editorial Karwan que ha publicado una antología poética de su obra llamada Elogio del Error.

En el día de Latifa Al-Zayyat: “su risa me sorprendió”

8 de Agosto

Por M. Lynx Qualey (Arablit)

Latifa Al-Zayyat fue una activista, feminista, escritora y crítica literaria egipcia muy conocida en su país natal. Nació el 8 de agosto de 1923.

Al-Zayyat publicó tres novelas, una colección de relatos breves, una obra de teatro, un libro de memorias y cuatro obras de crítica literaria, así como numerosas reseñas, ensayos y traducciones.

Nació en Damieta el 8 de agosto de 1923, en el seno de una familia de clase media egipcia, cuatoo años después de la revolución de 1919, momento en que Egipto conseguía cierto nivel de independencia con respecto del Reino Unido. Cuando su padre fue trasladado de Damieta a la ciudad de Mansour, ella estaba escolarizada en la guardería.

En sus memorias, Notas personales (trad. Rosario Montoro), narra su infancia, incluyendo cómo la marcó, a los 11 años, tanto la historia de dos asesinos en serie Raya y Sakina como las protestas y revueltas, que vivió desde el balcón de su casa, contra las ocupación imperialista británica . Ambos eventos, se convirtieron en dos momentos trascendentes de su vida.

Sophie Bennet traduce “Desde el balcón”:

Temblé tanto por las sensaciones de impotencia, de miseria, de opresión como por las balas de la policía que mataron a catorce manifestantes aquel día. Grité por la imposibilidad de actuar, grité porque no podía bajar a la calle para parar las balas que salían de aquellas negras armas. En ese momento, murió la niña y surgió -prematuramente- la mujer joven que fue consciente de que iría más allá de los muros de su casa y de su patria. Mi destino se decidió en aquel instante.

En 1942, Al-Zayyat ingresó en la Universidad de El Cairo. Allí, conoció a la pintora, activista y feminista Inji Afloatoun. A lo largo de la década de los cuarenta, Al-Zayyat se convirtió en una activista destacada dentro del movimiento estudiantil. Su novela más renombrada, La puerta abierta*, comienza su acción el 2 de agosto de 1946, durante una huelga. Aquí un fragmento de esta novela traducida al por Marilyn Booth (la versión en español es mía):

Las salas de cine, así como otros negocios fueron a la huelga. No circulaban ni los trenes ni los tranvías. Los coches de policía y las furgonetas se dispersaban por las calles llenos de soldados armados. Los escasos civiles que podía verse caminaban lentamente por la calle o estaban parados en los cruces, formando grupos de dos, tres o cuatro personas que conversaban.

La puerta abierta

Encarcelaron a Al-Zayyat por primera vez en 1949. Pasó cuatro meses en aislamiento. Después de que saliera de prisión, volvió de nuevo a estar sindicada, escribir y a estudiar. Se casó en 1952 con un crítico literario conservador renombrado; aún así, logró el doctorado en literatura inglesa en 1957. En ese etapa, se enfrascó en la escritura de La puerta abierta, publicada en 1960, y ejerció como docente.

A pesar de que esta novela fue muy celebrada en el momento de su publicación, no recibió ningún premio estatal. En el prólogo de la traducción de La puerta abierta, Marilyn Booth explica como la nominación al premio nacional fue apoyada por el voto unánime del jurado, según cuenta la misma Al-Zayyat. No obstante, La puerta abierta cuya narración está encuadrada en el movimiento anticolonial egipcio, nunca llegó a recibir el premio. Según Marilyn Booth, esto se debió a que ‘Abbas al-‘Aqqad (1889-1964) amenazó con dimitir a no ser que cambiaran el fallo del premio. Así, Al-‘Aqqad señaló posteriormente que Al-Zayyat había abusado del árabe coloquial egipcio en su obra, ya que no solo aparecía en los diálogos, sino que también lo hacía en los monólogos internos y el estilo indirecto.

A pesar de todo, esta obra fue todo un éxito y la adaptaron para el cine en 1963. Al-Zayyat escribió años después:

En este momento hay gente me considera, en general, una escritora de éxito y, quizá, si uno considera el trabajo que he hecho y todos mis logros, así es; sin embargo, yo me siento rota por dentro, incluso, si nadie, excepto yo, es consciente de esta devastación en mi interior.

Finalmente, Al-Zayyat se divorció en 1965 con lo que se libró de un matrimonio difícil. En 1966, según sus memorias, escribió una obra de teatro que tituló “Comprar y vender” que jamás vio la luz. Al igual que muchos escritores árabes de su generación, describió la guerra de 1967 como “un hito y un punto de inflexión en la vida, convirtiéndola así en un antes y un después de; dos vidas”.

No obstante, Al-Zayyat no abandonó nunca la escritura, el sindicalismo, la enseñanza y la difusión de sus opiniones. Regresó a prisión en 1981, a la edad de 58 años, por oponerse a la “cálida” relación que mantenía Sadat con el Estado de Israel. La joven escritora y activista Radwa Ashour habla sobre esta etapa en su novela metaficcional Espectros. En esta novela se presenta a una Latifa Al-Zayyat muy distinta de la que ella misma autodescribe en sus memorias. A continuación, un fragmento traducido por Barbara Romaine:

En mis primeros encuentros con Latifa Al-Zayyat, su risa me tomó por sorpresa. Esta mujer me sorprendía siempre con su continua, a veces abrupta, y estruendosa risa. Después, dejó de ocurrir, ya no me sorprendía, porque había empezado a querer a Latifa y a su risa. Sonreía constantemente, pero cuando me habló sobre su experiencia carcelaria, aún se río con más fuerza…. Latifa se reía tanto de sí misma como de sus compañeras de celda cuando contaba la historia como si se tratase de una comedia teatral -no como una comedia de humor negro, a pesar de la oscuridad de esa experiencia vital; sino como una magnífica comedia que presenta la cruda realidad sin adornarla con el miedo, la amargura y los pequeños rencores. De este modo, solo queda la luz y la transparencia en la historia, así como la capacidad humana para sobreponerse a las adversidades a través del humor.

Al-Zayyat escribió sus memorias antes, durante y después de estancia en prisión. También publicó una colección de cuentos, una novela corta y una novela. Al final, también fue ganadora de diversos premios literarios. En 1996, unos meses antes de morir, recibió el premio estatal de Literatura egipcia en la ceremonia inaugural del Premio Naguib Mahfuz. Murió de cáncer.

Literatura tunecina escrita por mujeres que puedes leer en español

El mes de agosto, en el mundo anglosajón, se dedica a llamar la atención sobre obras escritas por mujeres de habla no inglesa que se traducen al inglés. Así, en este mes de Las mujeres traducidas (si encuentro una alternativa mejor para traducir Women In Translation, lo cambiaré), suele traer una buena cantidad de sugerencias e historias que muchas lectoras nos estamos perdiendo. Por eso es interesante estar al tanto.

La cuestión es que, coincidiendo con este #WITmonth, ando enfrascada en la búsqueda de literatura tunecina al alcance en el idioma de Cervantes y se me ha ocurrido que era interesante extraer del listado completo las obras de las mujeres para destacar su trabajo. Además, quizá, te apetezca acercarte a la literatura de este país desde esta perspectiva de género. A continuación, te dejo el resultado de mis pesquisas:

En primer lugar, sugiero esta antología de cuentos tunecinos contados por mujeres: Voces de mujer desde Túnez, en la colección Hablan las mujeres de la Edi. Talasa. Es un librito que encontré por pura casualidad mientras rebuscaba en el listado de obras de segunda mano que tiene la Librería Alcana online. En esta pequeña antología de relatos breves se reúnen obras de cuatro escritoras tunecinas muy destacadas por su lucha feminista, la reivindicación de una forma nueva de entender las relaciones entre hombres y mujeres, así como su reclamo por la falta de libertad de expresión o la injusticia social. Estas cuatro autoras son: Hayat Ben al-Shayj, Naima al-Sid, Nafila Dhahad y Arusiyya Al-Naluti. Este pequeño libro tiene, además, un prólogo que es mejor no saltarse, no porque no se posible leer las historias sin las explicaciones que aparecen en él, sino porque esboza las características de la literatura escrita por mujeres en Túnez y te ayuda a hacerte una idea de cuál es el panorama.

La segunda posibilidad es En busca del pájaro esmeralda y otros cuentos tunecinos de Lela Ula. Se trata de un recopilación de cuentos populares tunecinos realizada por Mohamed Abdelkefi y publicado por Mitáforas Editorial. La ventaja de esta obra es que la puedes leer online porque es de acceso público. En la introducción, Abdelkifi nos expone las características de la narrativa oral tunecina y nos explica quién, cómo y cuándo se contaba estos cuentos. Me gusta especialmente la narración de la biografía de Lela Ula, tanto la parte centrada en su vida como la de su faceta en tanto que contadora de cuentos a la que el autor de esta recopilación califica como “libro ambulante”. Si te interesa la cultura popular y la tradición oral, en general, o la tunecina en particular, échale un ojo a esta recopilación porque es muy entrañable.

Por último y en tercer lugar, en el número 1 de la revista Banipal,se puede leer el relato breve La calle de los Crisantemos de Rachida el-Charni, autora tunecina nacida en la capital en 1957. Ha publicado dos colecciones de cuentos y, en 2011, publicó su primera novela. Este relato breve que puedes leer en línea habla de una mujer a la que roban en plena calle, de cómo ella intenta defenderse y de las reacciones que tienen los testigos ante esta situación. 

Sigo buscando, no pierdo la esperanza de que este listado aumente en algún momento. ¡Gracias por prestarme un poquito de tu tiempo! Hasta la próxima entrega.

La literatura escrita por mujeres, ¿solo puede ocuparse de los sentimientos?

Extractos y reflexiones sobre la literatura, en general, y la literatura escrita por mujeres, en particular. Sahar Khalife.

Discurso de aceptación el Premio Naguib Mahfuz

Sahar Khalife

El pasado sábado terminé de leer Imagen, icono y promesa, (traductora: Carmen Ruiz Bravo-Villasante, Cahoba editorial) la novela con la que Sahar Khalife ganó el Premio Naguib Mahfuz 2006, y que nos cuenta a través de la relación de Ibrahim, un joven musulmán, y Mariam, una chica cristiana, el devenir de la situación palestina a lo largo de la vida del protagonista. No obstante, hoy no voy a comentar mis impresiones sobre esta novela ya que dejo esa tarea para otro post donde enumeraré los motivos para leerla. Hoy voy a dejar por aquí algunas citas del discurso que la autora pronunció en la ceremonia de aceptación y, al final, el enlace para que podáis leerlo completo.

¿Por qué destaco este discurso?

Porque en él se reflexiona sobre qué es la literatura, para qué sirve y si existen diferencias o deberían existir entre una obra escrita por un hombre o una mujer. ¿Es diferente la literatura escrita por mujeres y hombres? ¿Debería serlo? Si eres mujer, ¿tu obra tiene que ser necesariamente sentimental y melancólica? Como mujer, ¿no puedes hablar sobre política en tus obras? Son las respuestas a estas preguntas las que me han animado a dejar estos extractos en este espacio y a enlazaros el discurso al final.

En esencia la escritura es un medio que tenemos los seres humanos para expresarnos, para representar nuestra realidad y nuestra vida: aquello que amamos y odiamos, lo que conforma nuestros miedos y nuestras pesadillas. No podemos escribir sin sentimientos.

Sahar Khalife

En este discurso, la autora cuenta cómo tuvo que hacer frente a la valoración de su obra no por su calidad, sino por su condición de mujer. Porque una mujer no puede escribir sobre política, ni resistencia, ni hombres. Sobre todo, no debe escribir sobre hombres porque su mundo está fuera, de las puertas de casa para afuera: la calle, el trabajo, y el de la mujer está de puertas para dentro: el hogar, el matrimonio,… El mundo de los hombres no es el de las mujeres y, por tanto, no es adecuado que una mujer escriba sobre él. Estas son algunas de las valoraciones de su obra que recibió de algunos profesores y editores a los que les presentó la novela..

Según cuenta ella en su discurso en 1976 presentó como trabajo final de carrera su obra: Espinas Salvajes, tras haber sido publicada y traducida a tres idiomas. Sin embargo, recibió la siguientes objeciones por parte del director del tribunal:

Es una novela pobre. (…) Una novela de segunda(…). De hecho, añadió que era vulgar, indigna, y repugnante, porque la alumna Sahar – así dijo él- trataba asuntos impropios de una respetable joven familia. Al fin y al cabo, Sahar es alumna nuestra, dijo, pero escribe en un lenguaje vulgar y popular sobre trabajadores palestinos en Israel, prisioneros políticos y la resistencia. ¿Es esto literatura?

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogido en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 201

No fue el único que demostró su disconformidad con el hecho de que una mujer escribiera sobre política, la situación de los trabajadores palestinos o sobre las condiciones de la vida en la cárcel, ya que un editor egipcio al que le envió esta novela tampoco perdió la oportunidad de comentarle lo siguiente:

(…) la novela resultaba inclasificable debido a que la identidad y el género del autor no estaban claros.

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogdio en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 202

A lo que ella contestó:

Desde tiempo inmemorial los hombres han escrito sobre nosotras, y sin embargo saben menos sobre las mujeres de lo que nosotras sabemos sobre los hombres.

En Discurso de aceptación del Premio Naguib Mahfuz recogdio en Imagen, icono y promesa de Sahar Khalife, editorial Cahoba, p. 202

Además de las reflexiones de Sahar Khalife sobre qué es la literatura o sobre si una mujer puede escribir sobre política, revoluciones y los problemas de los trabajadores, nos cómo ha sido su vida como Palestina y qué le llevó a centrarse en narrar los problemas a los que hacen frente los trabajadores palestinos.

(…) la literatura es un sentimiento por la misma tierra, las calles, la gente y sus problemas, las balas y las bombas de los ocupantes, las víctimas, y la sangre de los luchadores por la libertad. También es, sin embargo, amor, esperanza, corazones compasivos, almas espléndidas, y una forma de huir del pesimismo con las alas de nuestros sueños.

Estas son algunos de los extractos que he considerado interesantes porque invitan a reflexionar sobre la literatura, en general, y sobre la existencia de la literatura escrita por mujeres o no, en particular. En este enlace puedes leer el discurso al completo.

¡Gracias por pasar por aquí!

Drones y clones: cartografiando la ciencia ficción palestina con Lindsey Moore

Traducción de una entrevista de M. Lynx Qualey a Lindsey Moore sobre la ciencia ficción en Palestina

Traduzco este artículo de Arablit por tres razones: primera, para tener acceso a esta información sobre el género de la ciencia ficción palestina en español; segunda, ver las conexiones que existen entre este género y la situación actual de los territorios ocupados y, tercera, considero importante llamar la atención sobre las diferentes formas en que se puede entender los géneros narrativos en función de la cultura que los produce. Como siempre, espero que sea de tu interés. 

La próxima semana, Lindsey Moore participará como ponente en la serie de charlas de PalREAD tituladas “Relocating the Map” donde los expertos debatirán sobre la obra Drones y Clones en Palestina.

A lo largo de su charla, Lindsey Moore responderá a algunas cuestiones relacionadas con la forma en la que se conceptualiza la distopia en el contexto literario de Palestina.

Entrevista

Tal y como la artista palestina Larissa Sansour remarcó en en una entrevista reciente, la situación palestina es ya una distopia (ya no tanto en sentido negativo, como se suele entender de forma general; si no, específicamente, como utopía invertida). ¿En qué se diferencia la ficción especulativa, en concreto la ficción distópica, en un panorama como el palestino de la producida en otros países donde este género narrativo se concibe como un “advertencia” de lo que podría ocurrir “si no hacemos XYZ”?

Lindsay Moore: La distopia, por lo general, sirve como artefacto literario con el que condensar y aglutinar tres peligros a los que hacemos frente: el totalitarismo, la tecnocracia y la tecnología cuyo uso llevado al extremo amenaza con alienarnos y diluirnos. Sin embargo, ¿quién es ese “nos” que nos atrae hacia al precipicio y nos hace alejarnos de él a un mismo tiempo? Los escritores palestinos lidian todos los días con una distopia en el presente real – el hartazgo y la deshumanización, los oprimen cada día en un no-estado carcelario.

Incluso en el sentido en el que tú estás preguntando, la distopia palestina también es distinta. En el texto paradigmático de Tomás Moro de 1516, Utopía es un lugar aislado al que se ha llevado a la fuerza a un grupo de personas. ¿Te suena de algo? Los escritores palestinos evocan una discronotopía, ya que se trata de una configuración espacio-temporal múltiple y jerarquizada condensada en un pequeño punto geográfico. No puedes ir al Cisjordania -en caso de que seas uno de los afortunados que puede hacerlo- y pasar por alto la impresión que te provoca contemplar en un lado de la calle un campo de refugiados y al otro, un asentamiento israelí; los rascacielos de Tel Aviv son perfectamente visibles desde las colinas de Cisjordania.

De modo que, si esta situación de “aquello en lo que no queremos convertirnos” es más que cercana a la realidad en el caso de los escritores palestinos, ¿qué caminos les quedan para especular sobre el futuro? Y me refiero a especular en su sentido estricto porque la situación palestina está lejos de la certidumbre.

Algunos críticos sugieren que la especulación o ciencia ficción es un género impuesto desde fuera en la literatura árabe; algo que los occidentales quieren ver en los recovecos de la tradición literaria árabe. ¿Qué piensas sobre estas dos posturas y cómo influyen en los escritores palestinos y su recepción?

LM: Esta es una cuestión complicada sobre la que necesitamos seguir investigando. No quiero hacer suposiciones acerca de las motivaciones de escritores o lectores, puesto que estas pueden ser diversas a un mismo tiempo; así como, inconscientes en parte. Hay un trabajo muy importante de defensa realizado por la literatura árabe (y la israelí): así, las motivaciones son tanto políticas como económicas y estas son las impulsoras para la captación de la audiencia internacional. Además, no podemos olvidar que la mayoría de los palestinos viven fuera de Palestina/Israel y, por tanto, muchos de ellos leen en inglés o en otras lenguas europeas.

Si nos fijamos en el desarrollo de la reproducción de Palestina a lo largo de varias áreas culturales, los tropos nacionales y las narrativas establecidas están cambiando, o, al menos, se percibe que están transcurriendo por otros derroteros. Larissa Sansur menciona, en la entrevista que has citado, que se resiste a la imperativa documentación cuando se trata de representar a Palestina: la autora se reafirma en el dominio sobre el lenguaje de la representación; no solo a nivel lingüístico, ya que juega con los códigos establecidos por los géneros y usa una superespeculación de los medios. ¿Por qué los palestinos no deberían escribir ciencia ficción?

Comma Press ofrece nuevas vías y posibilidades para adentrarnos en este debate sobre la autenticidad contra lo creado por el márketing con la intención de vender. Esta pequeña editorial independiente mantiene su credibilidad al tiempo que aglutina y reúne a escritores, editores y traductores entorno a historias palestinas que venden de forma muy eficiente.

Más allá de Ibtisam Azzem y su obra El libro de la desaparición y de la antología Palestina + 100, ¿sobre qué otros libros hablarás? ¿Cuál es el nexo de unión de todos estos textos?

LM: Palestina+100, está soberbiamente editado por Basma Ghalayini, se trata de una colección de historias muy rica y variada desde distintos puntos de vista: de la geografía, de la temática y del género. Por ejemplo, a través de El libro de la desaparición de Ibtisam Azem podemos formarnos una idea sobre el grado de especulación al que se puede llegar en Palestina en relación a la posibilidad de un futuro imposible. En La tercera guerra mundial de Ibrahim Nasrrallah (la traducción está al caer en inglés), trastocará el sentido que se tenga del futurismo palestino.

El dron come conmigo de Atef Abu Saif aparece aquí porque tiene unas características muy particulares: se presenta como un diario de testimonios y documentos, lo que sugiere un uso del texto escrito a mano como resistencia a la tecnología conectada. En cuanto a Larissa Sansour tiene una enorme influencia en cómo se concibe la narración especulativa – no solo a través de sus cortos, sino también a través de sus colaboraciones literarias como, por ejemplo, en La novela de Nonel y Vovel escrita a cuatro manos junto a Oreet Ashery.

Los nexos de unión entre ellas, desde mi punto de vista, son las paradojas palestinas; su compromiso con el futuro a pesar de vivir en un presente insostenible; enraizando en los ambiente locales y las experiencias que allí se viven allí al mismo tiempo que proyectan un futuro o evocan otro mundo u otras posibilidades.

¿Puedes avanzarnos alguna de las preguntas que piensan lanzar en la charla? ¿Con qué idea te gustaría que se quedara la audiencia?

LM: Me gustaría que reflexionaseis sobre las capacidades que tiene el género y el tipo de ideas que, tanto escritores como lectores, han ido forjando sobre la ciencia ficción palestina. Estoy realmente interesada en cómo se manipula el aspecto tiempo de estas narraciones -incluso el aspecto espacio-temporal, como he comentado anteriormente- que nos presenta la ciencia ficción palestina en distintos medios. Así mismo, deberíamos darle alguna vuelta al tiempo en el que se adscriben estos textos dentro de la historia: si hay una similitud en lo básico, cómo se adaptan las tendencias del género o cómo se configura el legado de la industria.


Espero que este artículo sobre el género de la ciencia ficción, nos recuerde que, ni siquiera cuando hablamos de géneros literarios, podemos dar nada por sentado. Que un género tenga determinadas características en una zona, no quiere decir que las cumpla en otras porque, quizá, la realidad que viven es otra. La literatura es una vía estupenda para conocer las realidades de los otros y compararlas con la nuestra.