El Mediterráneo como tumba y unos cuentos cataríes.

A lo largo de la semana voy guardando canciones, artículos e ideas que voy encontrándome por la red y que me interesan. Son muchos los enlaces, pero, como hoy es domingo, me quedo con la música de Samih Choukeir y los cuentos de la tradición oral qatarí contados por mujeres.

Samih Choukeir

¿Cómo lo he conocido?

He conocido esta canción a este cantante sirio-druso a través de @Manshoor, un proyecto que toca los temas que preocupan en las sociedades árabes actuales. Todas las mañanas, saludan a sus seguidores con una canción; lo que está genial por varios motivos: conoces nuevas músicas y a nuevos intérpretes y empiezas el día con otro ánimo. Para mí es una forma estupenda de familiarizarme con la cultura cotidiana en el mundo árabe; esa que es necesaria para poder desenvolverte en una sociedad y comprenderla.

¿Quién es?

Samih Choukeir (ÁR) es un músico sirio-druso famoso por sus canciones protesta. Aunque sus composiciones tocan temas políticos, nunca ha estado adscrito a ningún partido político y se ha mantenido independiente en ese sentido. Hoy, dejo aquí una canción que habla sobre lo que ocurre en nuestro Mediterráneo, ese tan hermoso al que cantó Serrat, pero que hoy es la tumba para muchos que intentan cruzarlo después de haber pagado un billete a las mafias. Un billete que creen que los llevará a una vida más segura y alejada de la muerte. A menudo, me pregunto: ¿Qué haríamos nosotros si estuviéramos en su lugar?

El vídeo está subtitulado en francés, por si pasas por aquí y no sabes árabe.

Samih Choukeri, una pequeña habitación en el exilio (ÁR) escrito por Tariq Hamdan para Al-Araby en 2011.

Cuentos Qataríes

Estoy subscrita a la lista de World Without Borders porque, desde mi punto de vista, hacen una bonita labor de difusión de la literatura internacional; entre la que se encuentra, obviamente, la literatura árabe. Confieso que paso una envidia terrible porque me encantaría que existiera algo así en nuestro idioma y, por eso, intento hacer lo que está en mi mano para ello. Al fin y al cabo, un lector siempre aprecia la buena literatura y, en mi opinión, hay mucho por leer venido del mundo árabe.

Volviendo al tema que me desvío, en World Without Borders, han publicado esta semana una serie de relatos qataríes de la tradición oral hazawie. Dejo por aquí, un capítulo especial de Ramadán donde Amina al-Bader, una contadora de historias, le narra a estas niñas un cuento.

El Hesperia nº13 (2009) está dedicado al Qatar y, entre los artículo publicado, hay uno dedicado a la prosa y la poesía qatarí.

Hay mucho más en mi cajón de sastre árabe pero lo dejo para otro día porque creo que con este par de pinceladas para una tarde de domingo es suficiente. Otro día, traeré a Soukaina Habibi Allah, poeta marroquí, y a Atiaf al-Wazir, escritora yemení.

¡Gracias por pasar por aquí!

Ma3azef, revista electrónica sobre música árabe

Ma3zef es una revista electrónica sobre música árabe e internacional. ¿Cómo me lo encontré? A través de mi cuenta en Twitter que es el lugar en el que más descubrimientos estupendo estoy haciendo últimamente. Ahí fue donde descubrí Swot que tan interesante me parece.

¿Por qué te hablo de él aquí? Porque la música es una manifestación cultural y, por tanto, una vía magnífica para conocer un cultura. De hecho, una actividad muy socorrida en las clases de idiomas es la de la canción con huecos para rellenar (luego podemos discutir si este planteamiento tal cuál es acertado o se puede mejorar; pero es innegable que las canciones son una forma amena, divertida y atractiva de acceder a la pronunciación, la entonación y los ritmos de la lengua que estamos aprendiendo).

Escucha, escucha a Fairuz y entérate porque está subtitulado 😉
¿Bonito, eh?

Si te gusta viajar a través de los sonidos, diría que ni siquiera te hará falta saber árabe para pasearte por la web. Basta con que pinches los enlaces de los artículos y se aparecerán ante tus ojos las listas de reproducción con música de lo más variada. Te animo a hacer el experimento. Por supuesto, si sabes árabe, podrás profundizar más y sacarle más partido; pero que no sea un impedimento para llenar tus oídos de nuevos sonidos que te saquen de ese “más de lo mismo” que parece inundarnos últimamente. En “9 documentales sobre música árabe” incluso podrás ver un documental sobre “El gusto”, subtitulado en español, que habla sobre un orquesta argelina tradicional.

Si eres de gustos más modernos, no hay problema porque en este blog nos dan noticia de todos. Este fin de semana pasado publicó esta entrada llena de listas de reproducción que bien puede resfrescarte la tarde: El botín (الغنيمة).

¡Que te entretenga y divierta! Y, si estás dando clases de árabe o estudiándolo o, simplemente, te mata la curiosidad, date una vuelta por la revista porque entretenida es un rato.

Nota:

  • Ma3azef; entrevista en Jadaliyya a los creadores de esta revista electrónica.

1,2,3 soles fue la primera música árabe que escuché

Los tres soles: (Cheb) Khaled, Rachid Taha (Que Dios lo tenga en su gloria) y Faudel. Tres cantantes argelinos más que reconocidos fueron el primer contacto que tuve con la música árabe durante el par de veranos que pasé en Túnez. Son la banda sonora de aquellos veranos que pasé entre jazmines, té de piñones, visitas a la medina e ires y venires al mabit (مبيت), que no era otra cosa que la residencia de estudiantes habilitada por el Instituto Bourghiba para sus estudiantes.

Habrá pocos arabistas que no hayan pasado por allí (¿no?), pero esa es otra historia y no la contaré ahora. Ahora vamos a centrarnos en Cheb Khaled, Rachid Taha (rey del rock argelino fallecido el año pasado a los 51) y Faudel. No sé si este último es que menos te pueda sonar. En mi caso, desde luego, es así.

Por cierto, que Cheb Khaled ya no es Cheb (joven, porque eso es lo que significa شاب); así que ahora es simplemente Khaled. Se hizo mayor. ¿Cuál fue mi primer contacto con este cantante? Pues con Aicha, (no había otra posibilidad). Me cansé de escucharla en el verano del 99; aunque vio la luz dos años antes.

Esta canción, me hizo comprar 1,2,3 soles cuyo formato, en mis tiempos tunecinos, no era ni CD ni mp3; era un casete doble. Así que imagínate. Tuve que rebuscar entre un montón para hacerme con el disco de los 3 soles. Desde ese verano al siguiente creo que gasté el botón de play de tanto escuchar el casete.

Otro de los integrantes de este grupo era Faudel. Aquí os dejo una de sus canciones.

Y, por supuesto, dejo para el final a Rachid Taha; un grande de la canción argelina que nos dejó el año pasado. Aquí, un directo de una canción más que famosa de su repertorio. Eran los tiempos en que no había día en que los telediarios no hablaran sobre la llegada de pateras a nuestras costas español. (Con la perspectiva de los años, habría que comparar cómo se trató la información; el estado de opinión con respecto a la inmigración y si esta difiere de la realidad, etc.)

Estos tres cantantes, son figuras muy reconocidas del Raï. Aunque, recientemente he descubierto que su madre fue una mujer: Sheija Rimiti. (Tengo en la lista de pendientes explorar su música).

Para saber más sobre el Raï

Los veranos de 1998 y el de 1999 tuvieron esta banda sonora. El Raï (رأي) un género musical genuinamente argelino que apareció a principios del siglo XX. Hoy en día continua teniendo un gran predicamento y de ahí que se celebre todavía en Ouchda (Al norte de Marruecos un festival de Raï)

El Raï es na especie de blues árabe que combina las tradicionales estructuras norteafricanas con rock, funk y reggae.

Mike Zwerin

En 1989 le dedicaron un artículo a esta música que titularon: Raï, la bomba atómica musical del magreb escrito por Javier Valenzuela.

Si te apetece explorar estos ritmos, puedes seguir este camino:

  • Mediterráneo, RNE3; un programa que se emite todos los domingos y que te descubre
  • África. Argelia. Orán. Raï. Pues, aunque es un enlace a una publicación de una compañía aérea, me gusta el planteamiento y el paseo que nos dan por Orán a ritmo de raï. Por cierto, que Argelia lo tenemos a 500 km y se puede ir allí en Ferry desde Alicante.

En el transcurso de la búsqueda de información sobre el Raï, me he encontrado este recurso educativo para llevar a clase. Lo enlazo aquí por si pasas por aquí y eres profe. Quizá te encaje en tu asignatura y puedas llevarlo a tus clases para que tus alumnos expandan sus horizontes musicales.

También me encontrado con la referencia a un grupo contemporáneo de Raï que me apunto para explorar: AYWA.

Y así es como empezó mi relación con la música árabe contemporánea. La verdad, en las clases de árabe a las que asistí (que yo recuerde) no ocurrió, como en la enseñanza/aprendizaje de otros idiomas, que el profesor trajera alguna canción que otra para practicar la comprensión auditiva con el típico ejercicio rellena huecos (no entraremos aquí si estos son útiles o no). A pesar de que las canciones son una estupenda forma de familiarizarse con el léxico, las entonaciones y la pronunciación.

Para el mes del orgullo: Mashrou’ Leila

Hace unos días traduje de ArabLit: Para el mes del orgullo: 5 ficciones queer árabes online. Hoy, traigo a esta Separata Árabe a Mashrou’ Leila un grupo con el que me topé hace unos años en la red. A menudo me ocurre que entro en contacto con joyas y no me doy cuenta hasta pasado mucho tiempo. Es así, soy así, ¿qué le vamos a hacer?

Hace unos años tuve la suerte de colaborar en AISH, una revista sobre el mundo árabe que, por desgracia, ya no está operativa. Por aquel entonces, las webseries estaban en auge. (Desconozco si hoy están tan de moda como hace 3 o 4 años, pero me consta que alguna hay y la traeré por aquí para dar noticia de ella). Y fue a raíz de Beirut, I love you que llegó a mi vida Mashrou’ Leila en forma de banda sonora que ambientaba las peripecias de un grupo de jóvenes beirutíes. (Por cierto, en el artículo que os enlazo ya advierten de lo útil que puede ser esta webserie si quieres mejorar tu acento libanés 😉).

Dejo aquí la primera canción que escuché de este grupo libanés que, ya verás, ha evolucionado y mucho.

En muchas ocasiones, (ahora habla la profesora de idiomas y en parte la estudiante de los mismos) ves las canciones como una forma entretenida, divertida y distendida de aprender un idioma. La música ayuda a adquirir entonaciones, pronunciaciones, vocabulario, estructuras sintácticas, expresiones idiomáticas; vamos, que son un recurso didáctico fenomenal si consigues salir del clásico ejercicio de comprensión auditiva de rellenar huecos. Sin embargo, las canciones son mucho más que eso; son cultura porque a a través de ellas tienes acceso a todo una forma de ver la vida y de pensarla. Y esto último es lo que ocurre con la música de Mashrou’ Leila.

Este grupo libanés, no solo hace música; también aprovecha para hacer denuncia social y apoyar a la comunidad LGTBI árabe. Como comentan en Mashrou’ Leila: The libanese indie band championing Arab gay rights publicado por Tom Faber en The Guardian:

Dado el clima político actual, el hecho de que la gente no relacione el árabe con el fundamentalismo islámico y el terror; sino con la fonética e ir a un concierto nos parece un triunfo político.

Sinno, cantante de Mashrou’ Leila

Recopilación de artículos que hablan sobre esta banda

Como en estos artículos cuentan muy bien los inicios, su trayectoria y el impacto que ha tenido la banda en la zona, no hace falta que lo haga yo (sonrisa):

  • Mashrou’ Leila: la banda libanesa que debes escuchar. Es un monográfico sobre este fantástico grupo escrito por Akeela Battay para American Express. En él, los integrantes del grupo nos cuentan qué significa para ellos la música, cómo fueron sus comienzos, el panorama musical en el Líbano, etc.
  • Hamed Sinno por Laura J. Varo para M’Sur. Un artículo que nos perfila la personalidad del cantante de este grupo y su visión de su país, Líbano, y de la situación en Oriente Medio.

Más allá del idioma, su secreto es una intolerancia feroz a los estereotipos orientalistas salpicada del mismo hastío vital que ha convulsionado toda la región y de la frustración de su fracaso. Queda cristalino en Raqqasuk (Te hacen bailar), la canción que da nombre al nuevo disco: “Te programaron y te enseñaron / a bailar como ellos / Tuviste opción y bailaste / éramos libres y bailaste”.

Hamed Sinno

Dejo por aquí también, el enlace a la web No Longer Alone, Human Rights Watch, que recoge, entre otras, la voz de Hamed Sinno como parte de la comunidad LGTBI de Oriente Medio y el Norte de África.

Ojalá que te entren muchas ganas de aprender árabe después de escuchar esta banda. Y, no solo eso; ojalá sirva para deshacernos de estereotipos y ver que el mundo árabe es mucho más de lo que nos cuentan en los medios que vemos a diario. Abre el oído porque me despido con esta que es una de mis favoritas:

¡Gracias por pasar un rato aquí! Nos vemos en la siguiente entrega.

Para escuchar: A-WA, música hip-hop judeo-yemení

A-WA (أيوة), o lo que viene significando “De acuerdo” en árabe. Así se llama este grupo israelí de raíces yemeníes del que me apetece hablar hoy. ¿Por qué? Porque, además de que acaban de sacar disco nuevo, me parece que ejemplifican muy bien este mundo en el que vivimos; que no es otra cosa, que el fruto de las migraciones y las mezclas de las gentes.

Esas migraciones no suponen un mero desplazamiento de un lugar a otro y ya está. Ahí no acaba la historia; sino que comienza. Para quién se traslada tiene consecuencias y, probablemente, para sus descendientes también. Es en esa migración y en ese asentamiento en el nuevo lugar donde comienza el largo camino de desconstrucción y reconstrucción de tu identidad, de aprendizaje de una nueva lengua, de nuevos códigos, tradiciones,…, y de lucha por tener los mismos derechos que todos aquellos que te rodean.

Esta es la situación en la que se encontraron los judíos yemeníes, comunidad a la pertenecen las componentes de A-WA, que volvieron a Israel con la operación alfombra mágica. Y sí, hay judíos árabes que vivían y viven en países árabes porque no todos los árabes son musulmanes ni todos los musulmanes son árabes.

En 2015, con motivo del lanzamiento de “Habibi Galbi” (Amor mío de mi vida) y el éxito que tuvo, en Global Voices publicaron Israel dice A-WA -¡Sí-, en él nos cuentan que estas tres jóvenes hacen gala de ser mirzajíes, judíos procedentes de otros países árabes que ahora habitan en Israel pero sin poder ejercer sus derechos como ciudadanos. No querían seguir ocultando su identidad en un país que te pone las cosas muy difíciles si no eres israelí y judío. (Por cierto, esto me recuerda que tengo pendiente hablar de Sayed Kashua y su novela Segunda persona del singular).

Yo las conocí en 2015 con “Habibi Galbi” (Amor mío de mi corazón), que cuenta con numerosas remezclas; entre ellas la de Pitbull o Skydancers (me las he encontrado esta mañana trasteando en spotify).

Este grupo, me confirma la opinión de que de las mezclas y de los ires y venires surgen músicas, historias, pinturas, arte y formas de ver la vida muy atractivas de las que se puede aprender mucho. Y eso es A-WA, un grupo formado por tres hermanas hijas de una familia afincada en Israel con orígenes árabe de lo más variopinto y una música que mezcla las tradiciones judías yemeníes con el hip-hop. ¿Cuál es el resultado? Este.

Si quieres saber más sobre ellas, Marcelo Raimon te lo cuenta en A-WA: quiénes son las israelíes de origen yemení que cantan en árabe y que hacen furor en Oriente Medio. En el artículo, si llegas al final, te descubre varios grupo de la zona que, como mínimo, te soprenderán. En Rolling Stone también hablan sobre ellas: A-WA: The Israel Trio Turning Yemenite Tradition Into a Global Grove.

Por cierto, aprovecho para comentarte que estarán en el FlapFestival de Zaragoza. Puede que sea una buena oportunidad para conocer a este grupo que no está nada mal y con el que te puedes echar unos bailes tranquilamente. Si vas, por favor, cuéntame.

Nota recordatorio

A raíz de este artículo he descubierto la existencia de la música mizrají. Aquí dejo una nota para investigarla un poco a ver qué me encuentro.

Y hasta aquí llegamos hoy. Espero haberte descubierto algo nuevo y que sirva para darnos cuenta de que esto del mundo árabe y sus vecinos es más diverso de lo que se empeñan en contarnos.

¡Muchas gracias por llegar hasta aquí! Hasta el próximo artículo.