En el día de Latifa Al-Zayyat: “su risa me sorprendió”

Sobre la vida y la obra de escritora egipcia Latifa Al-Zayyat.

8 de Agosto

Por M. Lynx Qualey (Arablit)

Latifa Al-Zayyat fue una activista, feminista, escritora y crítica literaria egipcia muy conocida en su país natal. Nació el 8 de agosto de 1923.

Al-Zayyat publicó tres novelas, una colección de relatos breves, una obra de teatro, un libro de memorias y cuatro obras de crítica literaria, así como numerosas reseñas, ensayos y traducciones.

Nació en Damieta el 8 de agosto de 1923, en el seno de una familia de clase media egipcia, cuatoo años después de la revolución de 1919, momento en que Egipto conseguía cierto nivel de independencia con respecto del Reino Unido. Cuando su padre fue trasladado de Damieta a la ciudad de Mansour, ella estaba escolarizada en la guardería.

En sus memorias, Notas personales (trad. Rosario Montoro), narra su infancia, incluyendo cómo la marcó, a los 11 años, tanto la historia de dos asesinos en serie Raya y Sakina como las protestas y revueltas, que vivió desde el balcón de su casa, contra las ocupación imperialista británica . Ambos eventos, se convirtieron en dos momentos trascendentes de su vida.

Sophie Bennet traduce “Desde el balcón”:

Temblé tanto por las sensaciones de impotencia, de miseria, de opresión como por las balas de la policía que mataron a catorce manifestantes aquel día. Grité por la imposibilidad de actuar, grité porque no podía bajar a la calle para parar las balas que salían de aquellas negras armas. En ese momento, murió la niña y surgió -prematuramente- la mujer joven que fue consciente de que iría más allá de los muros de su casa y de su patria. Mi destino se decidió en aquel instante.

En 1942, Al-Zayyat ingresó en la Universidad de El Cairo. Allí, conoció a la pintora, activista y feminista Inji Afloatoun. A lo largo de la década de los cuarenta, Al-Zayyat se convirtió en una activista destacada dentro del movimiento estudiantil. Su novela más renombrada, La puerta abierta*, comienza su acción el 2 de agosto de 1946, durante una huelga. Aquí un fragmento de esta novela traducida al por Marilyn Booth (la versión en español es mía):

Las salas de cine, así como otros negocios fueron a la huelga. No circulaban ni los trenes ni los tranvías. Los coches de policía y las furgonetas se dispersaban por las calles llenos de soldados armados. Los escasos civiles que podía verse caminaban lentamente por la calle o estaban parados en los cruces, formando grupos de dos, tres o cuatro personas que conversaban.

La puerta abierta

Encarcelaron a Al-Zayyat por primera vez en 1949. Pasó cuatro meses en aislamiento. Después de que saliera de prisión, volvió de nuevo a estar sindicada, escribir y a estudiar. Se casó en 1952 con un crítico literario conservador renombrado; aún así, logró el doctorado en literatura inglesa en 1957. En ese etapa, se enfrascó en la escritura de La puerta abierta, publicada en 1960, y ejerció como docente.

A pesar de que esta novela fue muy celebrada en el momento de su publicación, no recibió ningún premio estatal. En el prólogo de la traducción de La puerta abierta, Marilyn Booth explica como la nominación al premio nacional fue apoyada por el voto unánime del jurado, según cuenta la misma Al-Zayyat. No obstante, La puerta abierta cuya narración está encuadrada en el movimiento anticolonial egipcio, nunca llegó a recibir el premio. Según Marilyn Booth, esto se debió a que ‘Abbas al-‘Aqqad (1889-1964) amenazó con dimitir a no ser que cambiaran el fallo del premio. Así, Al-‘Aqqad señaló posteriormente que Al-Zayyat había abusado del árabe coloquial egipcio en su obra, ya que no solo aparecía en los diálogos, sino que también lo hacía en los monólogos internos y el estilo indirecto.

A pesar de todo, esta obra fue todo un éxito y la adaptaron para el cine en 1963. Al-Zayyat escribió años después:

En este momento hay gente me considera, en general, una escritora de éxito y, quizá, si uno considera el trabajo que he hecho y todos mis logros, así es; sin embargo, yo me siento rota por dentro, incluso, si nadie, excepto yo, es consciente de esta devastación en mi interior.

Finalmente, Al-Zayyat se divorció en 1965 con lo que se libró de un matrimonio difícil. En 1966, según sus memorias, escribió una obra de teatro que tituló “Comprar y vender” que jamás vio la luz. Al igual que muchos escritores árabes de su generación, describió la guerra de 1967 como “un hito y un punto de inflexión en la vida, convirtiéndola así en un antes y un después de; dos vidas”.

No obstante, Al-Zayyat no abandonó nunca la escritura, el sindicalismo, la enseñanza y la difusión de sus opiniones. Regresó a prisión en 1981, a la edad de 58 años, por oponerse a la “cálida” relación que mantenía Sadat con el Estado de Israel. La joven escritora y activista Radwa Ashour habla sobre esta etapa en su novela metaficcional Espectros. En esta novela se presenta a una Latifa Al-Zayyat muy distinta de la que ella misma autodescribe en sus memorias. A continuación, un fragmento traducido por Barbara Romaine:

En mis primeros encuentros con Latifa Al-Zayyat, su risa me tomó por sorpresa. Esta mujer me sorprendía siempre con su continua, a veces abrupta, y estruendosa risa. Después, dejó de ocurrir, ya no me sorprendía, porque había empezado a querer a Latifa y a su risa. Sonreía constantemente, pero cuando me habló sobre su experiencia carcelaria, aún se río con más fuerza…. Latifa se reía tanto de sí misma como de sus compañeras de celda cuando contaba la historia como si se tratase de una comedia teatral -no como una comedia de humor negro, a pesar de la oscuridad de esa experiencia vital; sino como una magnífica comedia que presenta la cruda realidad sin adornarla con el miedo, la amargura y los pequeños rencores. De este modo, solo queda la luz y la transparencia en la historia, así como la capacidad humana para sobreponerse a las adversidades a través del humor.

Al-Zayyat escribió sus memorias antes, durante y después de estancia en prisión. También publicó una colección de cuentos, una novela corta y una novela. Al final, también fue ganadora de diversos premios literarios. En 1996, unos meses antes de morir, recibió el premio estatal de Literatura egipcia en la ceremonia inaugural del Premio Naguib Mahfuz. Murió de cáncer.

Autor: Separata árabe

Interesada en el mundo árabe y lo que allí se cuece. La mitad de mi corazón está en Marruecos y una pequeña parte en Túnez. Me encanta la literatura árabe y me gustaría que se conociera y se leyera más. ¿Crees que lo conseguiré?

2 comentarios en “En el día de Latifa Al-Zayyat: “su risa me sorprendió””

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