Ficción argelina escrita por mujeres para traducir al español

No sé si, tú que pasas por este blog, sabes que el mes de agosto en el mundo anglosajón se dedica a las obras escritas por mujeres que se al inglés. Yo, la verdad, supe de su existencia el año pasado, momento en que me metí en esta tarea mía de profundizar y ahondar en la literatura árabe contemporánea. Bueno, no solo se trataba de eso; además, el objetivo es difundir y dar a conocer parte de lo que se está publicando en el panorama literario árabe y, por supuesto, lo que puedes leer en nuestro idioma.

Recojo aquí una serie de trinos y gorjeos que ha emitido Nadia Ghanem, @Tamacahut, donde lista una serie de títulos escritos por mujeres como forma de celebrar este WITmonth (Women in Translation month).

Aclaración: Aunque veas los títulos en español, no están traducidas a nuestro idioma.
  1. Las venas desnudas (Ár) de Zakia Allal. Esta autora argelina nació en 1966. Ha publicado varias colecciones de cuentos. En 2015, publicó su novela De regreso a mi tumba que trata sobre un periodista argelino que informa desde Iraq. Puedes leer algunas de sus historias en este enlace. Volviendo a Las venas desnudas, se trata de un relato breve donde la autora hace gala de un humor negro delicioso. La historia nos narra lo que le ocurre a un padre que, animado por su mujer, acude a donar sangre y entonces…
  2. El espejo Amazigh de Nadjet Dahmoun. Nuevamente estamos ante una colección de cuentos narrados por una mujer amazigh que narra las dificultades que ha tenido que afrontar en la vida. Se trata de una colección de relatos breves impactante que da voz a tres generaciones de mujeres.
  3. Proverbios Antiguos Argelinos de Fakira-Wassila Douar (Lemtouls’z’men). Una antología de proverbios argelinos reunidos por la autora y traducidos por Amine Mehrez. Es una colección bilingüe darija-francés.
  4. El Chal de Zeineb de Leïla Hamoutene. Una novela generacional cuyas protagonistas son las mujeres. La historia arranca con Zeineb, una pequeña cuyo mundo se rompe en pedazos cuando Francia invade la zona en la que vive, y llega hasta nuestros días a través de la historia de la mujeres descendientes de Zeineb que han ido heredando un chal que le perteneció. De este modo, el chal se convierte en el hilo conductor la historia.
  5. Cuentos tradicionales argelinos de Zoubeida Mameria (Cuentos de terror argelinos). La colección está formada por 3 volúmenes y está escrita en francés con derja; se trata de cuentos antiquísimos, recontados por la autora. En ellos parecen ogresas hambrientas, huesos parlanchines, espíritus que se aparecen y cantidades ingentes de animales. Puedes consultar una reseña en Arablit.
  6. Fatma n’Parapli de Safia Ouazareki e ilustrado por Mahmoud Benameur. Un cómic que habla sobre Lallahoum y Fatma y los que les ocurre en su vecindario. Fatma colecciona paraguas rotos y Lallahoum arregla cosas… Puedes leer la entrevista a Safia aquí.
  7. Los Piratas del desierto de Zehira Houfani. Una novela de ficción detectivesca cuya acción se sitúa en Tamanrasset donde los detectives son unos inúntes y no habría comprendido nada a no ser que la mujer sospechosa no les hubiera contado todo (risas fuertes). También puedes encontrar una entrevista a la autora en Arablit.
  8. Cómo me fumé todos los libros de Fatma Zohra Zamoum. Una novela introspectiva y divertidísima sobra una mujer que coge media jornada con el fin de terminar la novela que está escribiendo. Así que ahora, como su presupuesto ha disminuido, termina vendiendo sus libros para comprar tabaco.
  9. El djin de la manzana de Djamila Morani. Un joven escapa de la masacre de toda su familia, que había ordenado Harun Ar-Rashid. Una vez que se encuentra sana y salva, comienza a buscar a aquellos que han cumplido con las órdenes del Califa. Puedes leer un extracto en Words With Out Borders traducido por Sawad Hussain.
  10. El planeta morado de Safia Ketou. Uns historia de ciencia ficción sobre una nave espacial que se sale de su órbita atraído por la líder de este planeta que parece tener una misión especial para los humanos de la nave. En arablit está mi intento de traducción (de Nadia, no mío. No descarto mi intento personal)
  11. El gran pájaro de Baya Mahieddine. Un niña quiere casarse y cuando encuentra un diminuto hombre con quien hacerlo con quien lo hará, pero antes deben atar el nudo. (Mi traducción viene en camino).
  12. Tierra de mujeres (ES) de Nassira Belloula, una historia contada por 6 mujeres que afrontan su vida con fuerza y valentía. Belloula explora siempre a través de sus ficción los derechos de las mujeres, el pasado y el presente. Ganó en premio Kateb Yacine de 2016 con esta novela. (Gracias a Julieta Chinchilla, he descubierto que esta novela sí se puede leer en español).
  13. ... Y otras tantas cosas aburridas de Amina Cheikh. Una colección de cuentos cortos que exploran los sentimientos de aburrimiento, vacío y cómo nos revelamos contra ellos e intentamos darle significado. La autora me confesó que el título es cosa de su hijo pequeño (que solía ir donde estaba ella a quejarse ;))

Pues hasta aquí la traducción de los 13 títulos que ha propuesto Nadia Ghanem en su cuenta de Twitter hasta ahora. Aquí los dejo porque todos ellos, tienen muy buen pinta.

Los clásicos de los domingos: Joyce Mansour, poeta erótica surrealista

Yo no tengo la culpa, querido

No esperaba tu muerte

Joyce Mansour

Hoy no es domingo, es martes. Lo sé. No importa porque cualquier momento es bueno para explorar la obra literaria; sobre todo, si te lleva de paseo por otros mundos alejados del tuyo. Por eso, te ofrezco hoy la traducción del artículo sobre Joyce Mansour que publicó M. Lynx Qualey el pasado domingo Arablit.

El ánimo de estas traducciones siempre es que contemos con la mayor cantidad posible de información sobre autores árabes y su literatura. La idea es que, cada vez, sea más accesible y conocida para todos. Vamos allá.


Joyce Mansour (1928-1986) fue una poeta sirio-egipcia judía de expresión francófona cuya obra se caracteriza por lo macabro, el surrealismo y el erotismo.

Esta poeta nació en Bowden, Inglaterra, pero pasó su niñez en Egipto. Su infancia estuvo marcada por el deporte, ya que fue una ávida atleta, así como por la tragedia y la muerte. Su madre murió de cáncer cuando Joyce tenía 15 años. A los 18 se casó y su marido falleció seis meses después de la boda a causa de la misma enfermedad. Año y medio después, se casó con un hombre francófono.

Cris, su primera colección de poemas, fue publicada en 1953 en París. Es una mezcla de erotismo, religión y mitología, que llamó la atención del poeta Jean-Louise Bédouin. Más tarde, el trabajo de Joyce fue alabado por André Breton, quien le dedicó una semblanza. El apartamento de Mansour era, aparentemente, lugar de encuentro para los poetas surrealistas. Sin embargo, a pesar de que era muy conocida por los poetas de este movimiento literario, no lo era tanto fuera de este círculo, según Emilie Moorhouse.

Durante un tiempo, Joyce y su marido estuvieron viviendo a caballo entre París y El Cairo. Sin embargo, como la familia Mansour era judía, fue obligada a salir de Egipto tras la crisis del Canal de Suez. De modo que, terminó por fijar su residencia en París y terminó con ese ir y venir.

Durante este tiempo y a lo largo de su vida, continuó colaborando con poetas y artistas de su entorno. Lo hacía escribiendo poemas y relatos breves. La última colección de poemas que escribió, Trous Noirs apareció el mismo año en que murió, 1986. Ese año cumplió los 59 años.

Emilie Moorhouse, la traductora de su obra, digo lo siguiente en la obra, In the Rumpus:

Mansour se inspiró en las religiones antiguas y en las tradiciones, incluidas las del antiguo Egipto, en las que la muerte no estaba considerada como el final de la vida; sino como la transición hacia otra realidad. Uno de los grandes logros de Mansour fue utilizar figuras femeninas como María, Lilith o Miriam como temas centrales en su obra. Varios de sus poemas evocan a Nut, la diosa egipcia de los cielos. Esta diosa aparecía representada desnuda, cubierta de estrellas y con su cuerpo formando un arco que protege a su marido Geb, el Dios de la tierra.

En 1995 Apollo Press compró la obra Gritos para traducir. Gravonsky fue el encargado de la traducción de esta obra y de Poemas esenciales y escritos de Joyce Mansour que se publicó en 2008.


Leer a Joyce Mansour:

Gritos, desagarraduras y rapaces (2009) Ígitur.

Te gusta dormir en nuestra cama revuelta

Nuestros viejos sudores no te disgustan.

Nuestras sábanas manchadas por sueños olvidados

Nuestros gritos resonando en la habitación oscura

Todo ello excita tu famélico cuerpo.

Al fin tu feo rostro se ilumina

Pues nuestros viejos deseos son tus sueños de mañana.

(DE Gritos)

Batalla de papel

Islas Flotantes, Periférica. (La reseña aparece en FantasticMag)

Lugares donde puedes leer sus poemas en red

  1. Poemas de Joyce Mansour en el blog de Fausto Marcelo Ávila.

En el día de Latifa Al-Zayyat: “su risa me sorprendió”

8 de Agosto

Por M. Lynx Qualey (Arablit)

Latifa Al-Zayyat fue una activista, feminista, escritora y crítica literaria egipcia muy conocida en su país natal. Nació el 8 de agosto de 1923.

Al-Zayyat publicó tres novelas, una colección de relatos breves, una obra de teatro, un libro de memorias y cuatro obras de crítica literaria, así como numerosas reseñas, ensayos y traducciones.

Nació en Damieta el 8 de agosto de 1923, en el seno de una familia de clase media egipcia, cuatoo años después de la revolución de 1919, momento en que Egipto conseguía cierto nivel de independencia con respecto del Reino Unido. Cuando su padre fue trasladado de Damieta a la ciudad de Mansour, ella estaba escolarizada en la guardería.

En sus memorias, Notas personales (trad. Rosario Montoro), narra su infancia, incluyendo cómo la marcó, a los 11 años, tanto la historia de dos asesinos en serie Raya y Sakina como las protestas y revueltas, que vivió desde el balcón de su casa, contra las ocupación imperialista británica . Ambos eventos, se convirtieron en dos momentos trascendentes de su vida.

Sophie Bennet traduce “Desde el balcón”:

Temblé tanto por las sensaciones de impotencia, de miseria, de opresión como por las balas de la policía que mataron a catorce manifestantes aquel día. Grité por la imposibilidad de actuar, grité porque no podía bajar a la calle para parar las balas que salían de aquellas negras armas. En ese momento, murió la niña y surgió -prematuramente- la mujer joven que fue consciente de que iría más allá de los muros de su casa y de su patria. Mi destino se decidió en aquel instante.

En 1942, Al-Zayyat ingresó en la Universidad de El Cairo. Allí, conoció a la pintora, activista y feminista Inji Afloatoun. A lo largo de la década de los cuarenta, Al-Zayyat se convirtió en una activista destacada dentro del movimiento estudiantil. Su novela más renombrada, La puerta abierta*, comienza su acción el 2 de agosto de 1946, durante una huelga. Aquí un fragmento de esta novela traducida al por Marilyn Booth (la versión en español es mía):

Las salas de cine, así como otros negocios fueron a la huelga. No circulaban ni los trenes ni los tranvías. Los coches de policía y las furgonetas se dispersaban por las calles llenos de soldados armados. Los escasos civiles que podía verse caminaban lentamente por la calle o estaban parados en los cruces, formando grupos de dos, tres o cuatro personas que conversaban.

La puerta abierta

Encarcelaron a Al-Zayyat por primera vez en 1949. Pasó cuatro meses en aislamiento. Después de que saliera de prisión, volvió de nuevo a estar sindicada, escribir y a estudiar. Se casó en 1952 con un crítico literario conservador renombrado; aún así, logró el doctorado en literatura inglesa en 1957. En ese etapa, se enfrascó en la escritura de La puerta abierta, publicada en 1960, y ejerció como docente.

A pesar de que esta novela fue muy celebrada en el momento de su publicación, no recibió ningún premio estatal. En el prólogo de la traducción de La puerta abierta, Marilyn Booth explica como la nominación al premio nacional fue apoyada por el voto unánime del jurado, según cuenta la misma Al-Zayyat. No obstante, La puerta abierta cuya narración está encuadrada en el movimiento anticolonial egipcio, nunca llegó a recibir el premio. Según Marilyn Booth, esto se debió a que ‘Abbas al-‘Aqqad (1889-1964) amenazó con dimitir a no ser que cambiaran el fallo del premio. Así, Al-‘Aqqad señaló posteriormente que Al-Zayyat había abusado del árabe coloquial egipcio en su obra, ya que no solo aparecía en los diálogos, sino que también lo hacía en los monólogos internos y el estilo indirecto.

A pesar de todo, esta obra fue todo un éxito y la adaptaron para el cine en 1963. Al-Zayyat escribió años después:

En este momento hay gente me considera, en general, una escritora de éxito y, quizá, si uno considera el trabajo que he hecho y todos mis logros, así es; sin embargo, yo me siento rota por dentro, incluso, si nadie, excepto yo, es consciente de esta devastación en mi interior.

Finalmente, Al-Zayyat se divorció en 1965 con lo que se libró de un matrimonio difícil. En 1966, según sus memorias, escribió una obra de teatro que tituló “Comprar y vender” que jamás vio la luz. Al igual que muchos escritores árabes de su generación, describió la guerra de 1967 como “un hito y un punto de inflexión en la vida, convirtiéndola así en un antes y un después de; dos vidas”.

No obstante, Al-Zayyat no abandonó nunca la escritura, el sindicalismo, la enseñanza y la difusión de sus opiniones. Regresó a prisión en 1981, a la edad de 58 años, por oponerse a la “cálida” relación que mantenía Sadat con el Estado de Israel. La joven escritora y activista Radwa Ashour habla sobre esta etapa en su novela metaficcional Espectros. En esta novela se presenta a una Latifa Al-Zayyat muy distinta de la que ella misma autodescribe en sus memorias. A continuación, un fragmento traducido por Barbara Romaine:

En mis primeros encuentros con Latifa Al-Zayyat, su risa me tomó por sorpresa. Esta mujer me sorprendía siempre con su continua, a veces abrupta, y estruendosa risa. Después, dejó de ocurrir, ya no me sorprendía, porque había empezado a querer a Latifa y a su risa. Sonreía constantemente, pero cuando me habló sobre su experiencia carcelaria, aún se río con más fuerza…. Latifa se reía tanto de sí misma como de sus compañeras de celda cuando contaba la historia como si se tratase de una comedia teatral -no como una comedia de humor negro, a pesar de la oscuridad de esa experiencia vital; sino como una magnífica comedia que presenta la cruda realidad sin adornarla con el miedo, la amargura y los pequeños rencores. De este modo, solo queda la luz y la transparencia en la historia, así como la capacidad humana para sobreponerse a las adversidades a través del humor.

Al-Zayyat escribió sus memorias antes, durante y después de estancia en prisión. También publicó una colección de cuentos, una novela corta y una novela. Al final, también fue ganadora de diversos premios literarios. En 1996, unos meses antes de morir, recibió el premio estatal de Literatura egipcia en la ceremonia inaugural del Premio Naguib Mahfuz. Murió de cáncer.

Literatura tunecina escrita por mujeres que puedes leer en español

El mes de agosto, en el mundo anglosajón, se dedica a llamar la atención sobre obras escritas por mujeres de habla no inglesa que se traducen al inglés. Así, en este mes de Las mujeres traducidas (si encuentro una alternativa mejor para traducir Women In Translation, lo cambiaré), suele traer una buena cantidad de sugerencias e historias que muchas lectoras nos estamos perdiendo. Por eso es interesante estar al tanto.

La cuestión es que, coincidiendo con este #WITmonth, ando enfrascada en la búsqueda de literatura tunecina al alcance en el idioma de Cervantes y se me ha ocurrido que era interesante extraer del listado completo las obras de las mujeres para destacar su trabajo. Además, quizá, te apetezca acercarte a la literatura de este país desde esta perspectiva de género. A continuación, te dejo el resultado de mis pesquisas:

En primer lugar, sugiero esta antología de cuentos tunecinos contados por mujeres: Voces de mujer desde Túnez, en la colección Hablan las mujeres de la Edi. Talasa. Es un librito que encontré por pura casualidad mientras rebuscaba en el listado de obras de segunda mano que tiene la Librería Alcana online. En esta pequeña antología de relatos breves se reúnen obras de cuatro escritoras tunecinas muy destacadas por su lucha feminista, la reivindicación de una forma nueva de entender las relaciones entre hombres y mujeres, así como su reclamo por la falta de libertad de expresión o la injusticia social. Estas cuatro autoras son: Hayat Ben al-Shayj, Naima al-Sid, Nafila Dhahad y Arusiyya Al-Naluti. Este pequeño libro tiene, además, un prólogo que es mejor no saltarse, no porque no se posible leer las historias sin las explicaciones que aparecen en él, sino porque esboza las características de la literatura escrita por mujeres en Túnez y te ayuda a hacerte una idea de cuál es el panorama.

La segunda posibilidad es En busca del pájaro esmeralda y otros cuentos tunecinos de Lela Ula. Se trata de un recopilación de cuentos populares tunecinos realizada por Mohamed Abdelkefi y publicado por Mitáforas Editorial. La ventaja de esta obra es que la puedes leer online porque es de acceso público. En la introducción, Abdelkifi nos expone las características de la narrativa oral tunecina y nos explica quién, cómo y cuándo se contaba estos cuentos. Me gusta especialmente la narración de la biografía de Lela Ula, tanto la parte centrada en su vida como la de su faceta en tanto que contadora de cuentos a la que el autor de esta recopilación califica como “libro ambulante”. Si te interesa la cultura popular y la tradición oral, en general, o la tunecina en particular, échale un ojo a esta recopilación porque es muy entrañable.

Por último y en tercer lugar, en el número 1 de la revista Banipal,se puede leer el relato breve La calle de los Crisantemos de Rachida el-Charni, autora tunecina nacida en la capital en 1957. Ha publicado dos colecciones de cuentos y, en 2011, publicó su primera novela. Este relato breve que puedes leer en línea habla de una mujer a la que roban en plena calle, de cómo ella intenta defenderse y de las reacciones que tienen los testigos ante esta situación. 

Sigo buscando, no pierdo la esperanza de que este listado aumente en algún momento. ¡Gracias por prestarme un poquito de tu tiempo! Hasta la próxima entrega.