Cocina marroquí fusión, gestos y de cómo los no hablantes de árabes lo perciben cuando lo escuchan

Cajón de(sastre) era un programa de la tele que hacía cuando yo era pequeña. Recuerdo que lo presentaba Miriam Díaz Aroca y en él tenía cabida un poco de todo.

Al fin y al cabo, cajón de sastre es ese lugar donde se guarda un conjunto de cosas diversas y desordenadas. La verdad, es la definición adecuada para mi mente. Eso sí, luego, tras mucho caos, consigo hilar las piezas y construir algo con sentido.

Por eso, se me ha ocurrido crear este cajón de sastre árabe para guardar enlaces, vídeos, canciones, etc., con lo que ahora mismo no sé qué hacer, pero sí me parecen curiosos o interesantes para compartirlos. Quizá ahora reine el caos, pero un día aparecerá el hilo conductor entre ellos.

De cómo los no hablantes de árabe perciben el árabe cuando lo escuchan.

El tuit lleva incrustado un vídeo donde aparecen personas de distintos idiomas imitando lo que oyen cuando escuchan a un araboparlante utilizar su lengua nativa. En los comentarios al trino, algunos dejan el típico chiste: ¿Cómo se dice aparcar en árabe? – Atalajaca alarreja. (Seguro que te sabes alguna otra variante. Si quieres, puedes dejármelo en comentarios).

Así nos escuchan los no árabeparlantes cuando nosotros hablamos nuestra lengua árabe tan bonita y rica. ض

¿Estáis de acuerdo? 🧐

pic.twitter.com/6nrAceIl9P— Essa Younes عيسى يونس 🇦🇪🇪🇸 (@Essa_Younes) 21 de septiembre de 2019

Yo, la verdad, ya no recuerdo cómo me sonaba el árabe antes de meterme en harina con él. Y tú, ¿lo recuerdas? Si no sabes árabes, ¿coincides con estas personas?

Un de gestos marroquíes explicados por un chico coreano afincado en la zona norte de Marruecos

A este no le hace falta mucha explicación. Lo guardo porque los gestos, aunque a veces no nos demos cuenta, son una parte más que importante para comunicarnos. Conocerlos ayuda mucho a interpretar correctamente el mensaje. En el ámbito de la enseñanza de E/LE hay un vídeo de un sketch de Splunge donde los actores no usan ni usa sola palabra; se comunican únicamente a través de los gestos que todos manejamos en español y consiguen que te llegue el mensaje. Me pregunto si hay algo parecido en árabe.

Una serie sobre Nizar Qabbani

Hace unas semanas publiqué una recopilación de web series y series árabes que se pueden ver en línea y, pocos días después, me encontré en Pinterest con un el blog The Levan Tonge donde se recomiendan 6 series sirias para practicar la comprensión auditiva. Entre ellas, se encuentra una producción televisiva dedicada a la figura de Nizar Qabbani.

Una imagen de Marruecos alejada de lo exótico y oriental

Hay muchas imágenes del Marruecos más exótico; ese que parece reducirse a Marrakesh y su plaza Yamaa Al-Fana. Sin embargo, De Ville d’Avray se ha propuesto enseñarnos una imagen alternativa del país y lo ha conseguido. La verdad, se agradece ver estas postales más reales.

Capturing the Still Beauty of Morocco’s Forgotten City por Sarah Ben Romdane en Mille

Capturing Morocco’s Magical But Forgotten Desert Towns por Sarah Ben Romdane en Mille

Me gusta Mille porque ofrece una visión moderna y contemporánea del mundo árabe; se sale de los tópicos, que están muy bien y son muy bonitos, pero también está genial salir de ellos y ver más allá. Al fin y al cabo, vivimos en un mundo globalizado y todos estamos influidos por las mismas tendencias. Es interesante ver cómo cada cultura las adopta y las transforma para que encajen dentro de sus sistemas de valores o su forma de concebir la belleza.

Hasta aquí los retales, botones, hilos y agujas que guardo en el cajón de sastre árabe. Por cierto, como novedad literaria de la semana y por si te apetece leer un rato, recuerdo que:

En Hoja de Lata han publicado Un detalle menor de Adanía Shibli, traducido por Salvador Peña.

La cocina es otra forma de descubrir y conocer una cultura

La cocina es una de esas actividades humanas que, desde mi punto de vista, refleja a la perfección la historia de la humanidad y cómo hemos encontrado siempre la forma de entendernos e incorporar lo “extranjero”, lo “exótico” a nuestra vida de tal forma que se convierte en lo imprescindible. El tomate o las patatas son prueba de ello, un tubérculo y una fruta, que son básicos en nuestra cocina.

Así que, vamos a darnos una vueltecilla por los sabores de Marruecos de mano de Najat Kaanache.

Y con esto y con la receta del té moruno de Najat kaanache para Canal Cocina, te deseo que disfrutes mucho del fin de semana.

12 lecturas: En busca de la gran historia árabe del gato (II)

Ayer publiqué la primera parte de este artículo de Arablit dedicado a recoger historias sobre gatos en la literatura árabe. Hoy voy con las últimas 6 propuestas.

Traducción y adaptación

Marruecos

  • Anis Arrafai; Minouche, (traducido al inglés por Ruth Ahmezday Kemp)

La nota que precede a la historia reza así: “Algunos detalles de este relato sobre la relación entre el tardío artista Marroquí Abbas Saladi (1950-1992) y su gato Minouche, así como sus elecciones artísticas y vitales, salen de los cuentos que le contaban su amigo de la infancia y vecino, el artista Abdel Fatah Abul Thaka.

La narración comienza así:

Fueron los primeros a los que llevaron para rebuscar entre la basura de la gente, intentaban mantener el hambre en la bahía. Los dos se habían vuelto inseparables desde la primera vez que coincidieron en el vertedero público de Marrakesh.

  • Amina Al-Hashemi; El séptimo día de la oveja,

Esta es, además de una delicia visual, una preciosa y divertida historia lírica acerca de un recién nacido del que recelan los gatos que viven en la casa a la que llega. Se cuenta cómo son los primeros siete días de vida de un bebé y la fiesta tradicional, aqiqah, que se le hace en su séptimo día de vida.

Esta historia que ilustra Maya Fidawi (Instagram) ganó el premio Etisalat para literatura árabe infantil en 2017 en la categoría de ilustración. Su trabajo está centrado en mostrarnos a unos preciosos y curiosos gatos que ven cómo cambian sus vidas con la llegada del recién nacido.

Palestina

  • Mahmoud Shukari; El bigote de Mordechai y el gato de su esposa. Y otras historias.

Stella se lleva tres gatos a su apartamento y, al principio, todo parece normal, pero…

Empezaron a prepararse para su nueva vida. Stella llevó tres gatos a su apartamento; dos de ellos tenían el pelo gris y el otro lo tenía negro y unos ojos brillantes. Este era su favorito por unos arranques inimaginables de valentía que tenía. Por su lado, Mordechai había dejado crecer su bigote para que cubriese el “sector” superior de su cara. (Mordechai, como siempre, estaba enamorado de su argot militar).

Al principio, Mordechai no se quejó por tener que cuidar de los gatos de su mujer. Los consideraba como un cambio inevitable de su nueva vida que, de cualquier modo, seguía su curso. A Stella, al principio, tampoco le importaba el bigote de su marido. Lo veía como una costumbre que seguían todos los soldados y oficiales de mando, ya fuese en Israel o en cualquier otra parte del mundo. Los hombres del ejército se caracterizaban por sus abundantes y poblados bigotes.

  • Sonia Nimr, El ave trueno,

El ave trueno comienza con una adivina, Umm Arab, que tras leer los posos del café a Nur, una chica huérfana, le predice un misterioso futuro. Nur vive en casa de sus tíos Ziad y Widad con su prima Wafa y la abuela desde que, por desgracia, sus padres que eran arqueólogos y científicos murieran en un accidente aéreo.

Nur siente cómo ni su tía ni su prima la quieren en sus vidas. De hecho, parece que están profundamente resentidas con ella. Además, por si esto no fuera suficiente, cuando Nur se enfada, aparecen a su alrededor llamas de fuego a su alrededor. La única persona de la casa que la quiere y la ayuda es su abuela. Por eso, antes de morir, le da un misterioso anillo que perteneció a su padre.

Esta fantástica novela de viajes en el tiempo, Nur viaja con un gato que en realidad es un yinn, y descubre que el rey de los Yinn necesita su ayuda para salvar el mundo. Con el fin de lograrlo, tiene que retroceder 500 años en el tiempo no sin antes salvar los horrorosos puntos de control israelíes que hay en la Jerusalén actual.

Esta es una historia sobre el amor y la pérdida, la amistad y el recuerdo de aquellos que nos han dejado. Está amorosamente ilustrada por Maja Kastelic.

Siria

  • El erizo, Zakariya Tamer. Colección de cuentos.

En muchas de las historias que forman parte de esta colección aparece un gato. Se pueden leer algunas historias re-traducidas al inglés por Marilyn Hacker:

Cuando maúllo como un un gato, mi padre y mi madre se burlan de mí. Dicen que ahora hay dos gatos en casa: un macho y una hembra. Mi hermano, que tiene diez años más que yo, se burla de mí porque presumo de estudiar francés en el colegio, pero yo no caigo en sus provocaciones. Simplemente, no entienden que maúllo cuando quiero hablar con mi gato blanco, porque entiendo su idioma. Así como comprendo el idioma de las paredes, los árboles o los pájaros.

Los gatos no sueltan prenda hasta que no han pensado durante un largo rato lo que quieren decir.

Los muros no paran de hablar. Si les haces una pregunta, están cuatro horas dándote explicaciones.

Los árboles prefieren el silencio.

Líbano

Esta es una novela clásica de literatura juvenil árabe (se la conoce como El diario de un gato en árabe) que cuenta la vida diaria de un felino durante la Guerra Civil en el Líbano. El siamés Ziko vive durante su infancia gatuna con su familia felina. De mayor es adoptado por una familia humana. Entonces, pasa a tener una joven madre llamada Muna.

Este libro que está inspirado en hechos reales, estaba en el listado de honor de la IBBY de 1998.

Nasrallah dijo: “Hay gente que cree que deberíamos borrar y hacer desaparecer de nuestras memorias todo. Esa es si opinión. La mía es que debemos recordar la lección que hemos aprendido y alertar a las generaciones venideras sobre los peligros.

El libro se publicó en su versión original en 1996 y ha sido traducido a diversas lenguas entre las que no se encuentra nuestro idioma. (Quizá un día pueda eliminar estas líneas para sustituirlas con el enlace a la librería donde puede comprarse en nuestro idioma ;)).

12 lecturas: Buscando la gran historia árabe sobre el gato (I)

Como no puedo traducir/adaptar todos los artículos que publica M. Lynx Qualey, tengo que andar eligiendo entre lo mucho interesante que hay. Este que está dedicado a los gatos en la literatura árabe me parece divertido, interesante y pertinente porque los felinos campan a sus anchas por calles, restaurantes, tiendas, marquesinas, etc.

Traducción/adaptación artículo Arablit

Estamos en proceso de recopilación de historias árabes sobre gatos; relatos breves sobre felinos; poemas sobre mininos, la gran novela sobre el gato del Cairo y cualquier otro tipo de manifestación literaria donde esté involucrado un micifuz.

Estas son las doce primeras propuestas de las que partiremos. Por favor, deja tus sugerencias y comentarios en Twitter usando la etiqueta #ArabicCatStory o envía un correo electrónico a info@arablit.org si no quieres que tus recomendaciones las vea todo el mundo.

Egipto

  1. Al-Suyuti, Jalal al-Din; Los méritos de la Casa del gato, traducido al inglés por David Larsen. El blog de David Larsen es imprescindible para los amantes de la literatura árabe clásica sobre gatos. Los méritos de la Casa del gato contiene un poema medieval sobre el gato escrito por Abu Al-Fadil Ismail at-Tamimi al-Jurjani. Así mismo contiene otro poema dedicado a un felino.
  2. Al-Haj, Muhammad; Nadie se lamenta en la ciudad de los gatos, traducido al inglés por Yasmine Zohdi. Este relato breve o pequeña novela pertenece a una colección de cuentos publicados con este mismo título.

Aquí os dejo esta traducción que he hecho desde el inglés porque no tengo el original árabe a mano.

“¡Esta pequeña bicha! Nunca hace eso conmigo.

Mistika era una gata de montaña que Fatma había encontrado meses atrás mientras paseaba por la playa del Sinai. Ese día, un grupo de niños beduinos estaban lazándose lo que parecía una pequeña bola de pelo. Sin embargo, Fatma no reparó en que estaban jugando con una gatita recién nacida hasta que escuchó los débiles maullidos que emitía. Cuando se dio cuenta, les gritó y los niños salieron corriendo dejando abandonada en la arena a la gatita que estaba al borde de la muerte. Al día siguiente, Fatma se la llevó al Cairo y la dejó ingresada en una clínica veterinaria unos cuantos días antes de llevársela con ella al apartamento. Durante semanas, llenó Facebook con las fotos de Mistika con el fin de conseguir que alguien la adoptara. Sin embargo, la naturaleza salvaje de estos animales era un obstáculo para su adopción. Así que, Mistika pasó seis meses en casa de Fatma escondida en rincones oscuros durante el día, arañando la mano de Fatma cada vez que intentaba tocarla, evitando a las visitas y comiendo solo cuando parecía que el apartamento estaba vacío porque Fatma había salido. Mistika únicamente salía de su escondite para dormir bajo el radiador cuando Fatma lo encendía durante los días más fríos. Ahora está en mi regazo,

Puedes seguir leyendo la historia en el número de verano de Arablit Quartely.

  1. Maher, Dunia; Un apartamento en Bab Lalouk. Sobre esta novela gráfica ya hablamos en 7 novelas gráficas escritas por mujeres árabes.
  2. Kamal, Dunia; Cigarrillo número 7, (trad. por Nariman Yousef)

Me sentía avergonzada. Lo siento, Ammeto. No sabía que te gustaban los gatos. Es solo que a mí no me gustan nada.

Mientra la mujer removía la sopa dijo: ” A nadie de esta casa le gustan los gatos, Nadia. Pero, claro, no conoces la historia completa porque no eres de aquí.

Sin embargo, mientras otra mujer le daba las sobras al gato, escuché toda la historia que todos los miembros de la familia saben al completo. Érase una vez, hace mucho tiempo, una pariente lejana nuestra, cuyo nombre no voy a mentar porque puede traernos mala suerte, estaba en la cocina cuando llegó un gato gordo y negro y se llevó un pollo que había en la encimera de la cocina. Muy nerviosa, la mujer atacó al gato con un gran cuchillo que llevaba en la mano. La historia cuenta que abrió al gato en canal sin que derramara una sola gota de sangre. Pero la cocina se lleno de humo y se abrió un agujero.

  • Bassem, Rehab; Los días del gato negro. La historia de Bassem comienza así:

Mi vida es muy sencilla. La mayoría de las mañanas me despierto antes de que suene el despertador, me preparo para salir al mundo y bajo calle abajo. Me encuentro con el gato negro, mi corazón se acelera, y mi día comienza. La sombra del gato negro es lo primero que veo en la calle por las mañanas y no importa si estoy en El Cairo, Alejandría; en Egipto o Alejandría; en las afueras o en Ciudad Naser, Ma’adia o Mohandasin. Los días en los que trabajo en Heliopolis, si no me lo he encontrado por la mañana al salir del edificio, lo veo caminar por los jardines bajo mi ventana. El mismo gato negro, los mismos ojos verdes y la misma expresión de desinterés. Si se hubiera presentado ante mí hace años, habría dicho que es mi espíritu guardián o alguien atrapado en el cuerpo de un gato. Pero no, el gato nunca ha hablado. Ahora, voy a su encuentro cada mañana y, si no puedo dar con él, me preocupo. Pero, si me tropiezo con él, mi corazón se acelera, e intento mirarlo a los ojos; aunque me ignora por completo.

No se puede leer la traducción todavía porque hay que pulirla, pero viene de camino.

  • BONUS: Reem, Ahmed Salah, Al-Mahdi (Trd. Ahmed Salah al-Mahdi)

Una historia de literatura juvenil sobre un gato con poderes mágicos, que pertenece a un legado familiar de hechiceros, y dos adolescentes que siguen la tradición.

Reem es una versión de un cuento de terror europeo al que se traslada a un escenario egipcio y se le da el toque cultural de este país. Este relato cuenta la historia de una chica que es introducida en el mundo de la brujería y los hechizos de mano de una mujer que es casi como su abuela. Saif, el protagonista, tiene que resolver los acertijos que se le plantean navegando entre el mundo de la brujería y el mundo laboral del Egipto moderno. El libro comienza así:

En la oficina de una de las corporaciones más grandes de Egipto, Saif está sentado, aburrido de muerte, frente a la pantalla brillante de su ordenador. En ella ve pasar una sucesión interminable de números mientras que, de vez en cuando, echa una ojeada al reloj de madera que hay colgado en la pared. Intenta calcular cuánto tiempo le falta para dar por finalizada la jornada laboral. A pesar de que tiene un reloj digital en la esquina derecha de su pantalla, Saif prefiere el sonido que emite el minutero del reloj de madera porque es constante, circular, en dirección a las manillas del reloj, lo que le proporciona un sentido del paso del tiempo.

En la próxima entrega, traduzco/ adapto el resto de propuestas que nos pasean por el mundo de los gatos. Al final, será verdad eso de que vienen a conquistarnos; aunque parece que lo han hecho ya.

Fragmento de Esauira de Hanane Derkaui en Banipal

A estas altura, no sé si ya me pueden colocar la etiqueta de persona más pesada del mundo en tanto que llevo varios días destripando la revista Banipal en español. No lo puedo evitar. Además, tampoco creo que ocurra nada porque aquí no le voy a chafar el final de ninguna historia a nadie.

Simplemente, cuento la lectura que he hecho de un texto porque lo más hermoso de la literatura es que cada persona entiende la historia desde su experiencia individual, ¿o no? Lo que a mí me llama la atención, pasa desapercibido para otra y así. Por eso me parecen interesantes los clubes de lectura donde intercambiar ideas y opiniones sobre un libro.

Mis pistas sobre esta lectura

Hanan Derkaoui nació en Tánger en 1971. Su padre es profesor y su madre ama de casa. Ha vivido en diversas ciudades marroquíes como Ifran, Rabat, Esaouira, etc. Realizó sus estudios de secundaria en Temara, cerca de la capital marroquí, y se licenció en Filosofía e Historia por la Universidad Muhammad V de Rabat. En 2 003 emigró a Francia donde trabaja como periodista y analista. Ha escrito tres novelas y ha publicado cuatro colecciones de relatos breves.

Bueno, que me pierdo. Esauira es una de esos lugares que tengo en la lista de pendientes. No he ido todavía, pero está en mi mente. Antes de pasearme por el texto de Hanane Derkaoui tenía la típica idea turística, pero ahora, probablemente la contemple con otros ojos cuando la visite.

La ciudad de Esauira se ubica entre Marrakech y Agadir. Parece como una isla anclada en el mar. Tiene un viento cálido en la mayoría de las estaciones del año. Cuenta la leyenda que esta ciudad regresará al mar, como ocurrió con una ciudad cercana a Safi, que antaño quedó sumergida bajo las aguas.

Hanane Derkaoui

Sin embargo no voy a irme por los derroteros del viaje en esta ocasión porque lo que ha llamado mi atención es como la autora se vale de Esauira para contarnos la historia y la cultura de los Gnawa.

¿Por qué habla de los Gnawa?

Porque la protagonista, Aziza, es una de ellos, al igual que su padre y su hermano. Este último aparece muerto en la orilla del mar y su hermana se propone investigar qué le ha ocurrido.

Antes de leer este fragmento de la novela Esaouira de Hanan Derkaoui, creía que gnawa simplemente hacía referencia a un tipo de música que se hacía en Marruecos. No había ido mucho allá, la verdad. Me sonaba de pasada que había un festival dedicado a esta música y poco más. Sin embargo, ahora me ha picado mucho la curiosidad.

El término Gnawa parece que es de origen amazigh y significa el mudo. Aunque en el libro, la autora nos dice que esta palabra se usaba para designar a quienes provienen de Guinea.

Para saber más sobre esta minoría en nuestro país vecino, he investigado un poco y he dado, por ejemplo, con este artículo La comunidad negra en Marruecos escrito por Airy Domínguez para MENAnálisis. Desde mi punto de vista, está muy documentado y dibuja con precisión la diversidad étnica y social marroquí. Además, hace un breve resumen histórico del desarrollo del país y explica los orígenes de la esclavitud en Marruecos.

En La música Gnawa escrito por Gemma Soles i Coll para Wiriko donde explica las características de esta música, su procedencia, los instrumentos que utilizan para su interpretación, etc.

propongo este vídeo: Los Maâhlem: origen y guía de la música gnawa publicado por Euronews (ESP).

Y para terminar esta pequeña incursión por el mundo Gnawa, además de animar a leer este fragmento de la novela Esauira de Hanane Derkaoui traducido por Karima Hajjaj, dejo un hilo musical que la ambiente.

Un pedacito de literatura tunecina

Ayer por la tarde en un rato que tenía, cogí la revista Banipal en Español y volví a pasearme por las calles de Douz después de 20 años. Esa es la cantidad de tiempo transcurrida desde que fue a Túnez por última vez y me di una vuelta por ese bonito país que hoy es noticia por sus elecciones legislativas.

¿Cómo he conseguido hacer este viaje a través del espacio-tiempo? Pues con la mejor típica y tópica máquina del tiempo: la literatura. A través de ¡Brillaba como un poema de amor helenístico! de Hassouna Mosbahi traducido por Alberto Abellla Villar.

El protagonista de este relato breve viaja de su lugar de residencia, Hammamet, hasta Douz para pasar unos días allí. En esa población tunecina asistirá al Festival Internacional del Sáhara en Douz y pasará una noche en el desierto. Yo no fui a ver el festival, pero sí pasé una noche en el desierto.

Recuerdo Douz como un lugar no muy grande, polvoriento, con un sol abrasador y un calor infernal. No es nada de extrañar porque era pleno mes de agosto, no cabía esperar algo distinto. Llegamos allí en un Taxi Louage (son los taxis grandes, esos con los que puedes recorrer grandes distancias) después de haber viajado a través de carreteras que tenía a un lado y otro arena y más arena.

Antes de este viaje, había tenido alguna oportunidad de pasar la típica y clásica noche en el desierto, pero la había rechazado. Yo creía que no se me había perdido nada en el desierto, la verdad. Para mí era un lugar árido lleno de arena y en el que iba a pasar mucho calor. No era para mí. No se ocurrió pensar en las noches con su cielo nocturno plagado de estrellas que ilustran el cielo con sus dibujos, ni que se podía enfriar una sandía enterrándola bajo tierra.

Sin embargo, terminé por ir a Douz y acabé en una jaima en un viaje organizado, comiendo pan recién hecho, sopa de tomate e incluso viví una tormenta de arena. Me arrepentí de no haber ido antes. No sé que tiene este mar de arena que de algún modo te embruja, ¿será por sus secretos?

Quizá, el desierto… ¡Ay, quizá el desierto! Pero, ¿acaso el desierto revela sus secretos? ¡No lo creo, porque sus secretos no tienen principio ni fin! Cada día, cada hora, trae nuevos secretos. Luego, sopla el viento seco para destruirlos de nuevo, como hace con las dunas de arena,…

Hassouna Mosbahi

O quizá sea el sobrecogimiento que experimentas cuando contemplas la bóveda celeste desde ese punto. Será que ahí, mirando el infinito, te das cuenta de tu verdadera dimensión. No sé.

Los habitantes del desierto, los bereberes, también pueblan este relato ¿autobiográfico? de Mosbahi. Sobre todo, Tayma, una bereber que “se parece a las muchachas andaluzas de los poemas de Lorca”. Una hakawatia que les contará historias al protagonista y al resto del grupo de viajeros que pasará la noche en el Sáhara y los entretendrá con sus cuentos.

Los bereberes y sus costumbres en Douz, son el marco que pone Hassouna Mosbabi a una historia donde reflexiona sobre en qué se ha convertido la sociedad árabe diciendo lo siguiente a partir de las palabras de un anciano que decidió convertirse en eremita:

“¡He llegado a entender la lengua del desierto mejor que la de la gente!” (…) Los árabes se han vuelto materialistas, de un modo inquietante y desagradable. Viven ávidos de dinero”

Hassouna Masbahi

Si es así o no, lo desconozco. Pero todo apunta a que tanto Occidente como Oriente parece que ahora transitamos el mismo camino. Quizá nuestras sociedades, se parezcan más de lo que pensamos. Por eso, te animo a leer este relato y todos los demás que contiene la revista. Puede que a partir de ellos, lleguemos a esos puntos de encuentro que tanto necesitamos.

Como la lectura es encuentro y es viaje, a mí me ha llevado de vuelta a Douz. A ti, a lo mejor, te entran ganas de visitarla y conocer el misterioso e infinito desierto. ¡Ojalá!

¿Quién es el autor del relato?

Hassouna Mosbahi, un escritor tunecino nacido en un pequeño pueblo de la provincia de Kairouan (el séptimo lugar sagrado del islam) en 1950. Durante el gobierno de Habib Bourghiba fue perseguido y se vio obligado a exiliarse en Alemania en 1985. Allí vivió hasta que regresó a su país natal en 2004.

Su obra literaria es extensa, ya que ha publicado 10 novelas y varios relatos breves entre los que se encuentra este texto traducido a nuestra lengua y publicado en Banipal.

Relatos de Hassouna Mosbahi traducidos al inglés

En la versión inglesa de Banipal se ha publicado El mono verde (EN), un relato breve que pertenece a la colección Cuentos Tunecinos, reseñada también en inglés aquí.

En Intraslation se pueden leer dos relatos de este autor tunecino: Delirio en el desierto y Truman Capote.

Literatura tunecina

Se puede seguir tirando del hilo para saber quiénes son los escritores más representativos de este país árabe en Ocho grandes escritores de la literatura tunecina que deberías conocer (EN) en The Culture Trip.