Una novela negra y las protestas en Argelia

Este escrito lleva en borradores desde que comenzaron las protestas en Argelia. Decidí recoger la información que iba leyendo porque, no sé muy bien por qué, a los medios convencionales no les interesa lo más mínimo lo que ocurre en este país vecino. Esto me parece sorprendente, no porque estén a 500 km de distancia, si no porque nuestro país depende energéticamente de Argelia (1).

Si el gas que consumimos en nuestro territorio llega desde allí, ¿cómo es posible que no nos interesen los cambios que se producen allí? Es lo mismo que ocurre con Marruecos (2), muy poco nos interesamos por el reino Alauí a pesar de ser uno de los países que nos ayuda con el control de fronteras y con el que tenemos una intensa relación comercial.

Protestas en Argelia

Estos días Argelia es un hervidero. Las calles se han llenado de protestas a raíz de la convocatoria de nuevas elecciones a las que se presenta por quinta vez Abdel Aziz Boutefliqa. La cuestión es que cuando se convocaron las elecciones, este candidato estaba hospitalizado en Suiza debido a su frágil estado de salud. Por tanto, no es de extrañar que la gente se lanzase a las calles para protestar porque: ¿cómo podía presentarse a las elecciones un candidato que ni siquiera puede hacer campaña?

Las protestas, en las que los argelinos hicieron gala de su sentido del humor, surtieron efecto y el ejército argelino ha decido retirar su apoyo al candidato Buteflika y abrir un periodo de transición que culmine con la nueva convocatoria de elecciones.

El humor ayuda a entender mejor la situación, aquí el candidato Boutefliqa.

Una canción para el cambio

Estoy leyendo sobre lo que ocurre en Argelia a través de Maghreb Voices (árabe/inglés/tamazig), editado desde EEUU. He encontrado este medio recientemente vía Youtube y considero que es una referencia interesante para conocer el Magreb (Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia). A través de este medio también he conocido la existencia de una canción creada por una serie de artistas argelinos con motivo de este levantamiento:

Otro medio a través del que me informo sobre la situación en Argelia es la cuenta que tiene en Twitter la Deutsche Welle alemana en árabe. (Por cierto, en esta cadena se emite un programa Shabab Talk, del que hablaré en otro post porque desde mi punto de vista sirve para acercarse a la forma de pensar de la gente joven en el Mundo Árabe).

Una novela negra para conocer el entramado del poder en Argelia

Como venimos diciendo, parece que los argelinos han decido echarse a las calles cansados de esperar que cambie la situación, como dice Yasmina Khadra en La revolución argelina contra los depredadores han decido tomar las riendas para lograr ese soplo de aire fresco que estaban esperando y que todavía no ha llegado.

Estas protestas, me han traído a la cabeza la novela A qué esperan los monos… de Yasmina Khadra. En ella el autor nos habla sobre cómo los poderosos en Argelia se sienten con la impunidad de cometer los crímenes más atroces porque saben que no pagarán las consecuencias.

Alianza Editorial

Por supuesto, para que quien detenta el poder pueda perpetuarse cuenta con la ayuda y el beneplácito de medios de comunicación, cuerpos de seguridad y el silencio de la mayoría. Todos ellos quedan retratados en esta estupenda novela que denuncia la situación argelina. Ahí va una pequeña muestra de las muchas perlas que se pueden encontrar en las novelas.

“En la comisaria de policía:

¿Cuál es el problema señor?

Acabo de denunciar al Estado.

Ambos policías de miran, perplejos, antes de soltar una carcajada.

No soy un humorista – dice el ciudadano.

Ni esto un café-teatro – dice uno de ellos- (…)

Soy víctima de un sistema corrupto, por lo que denuncio al Estado aquí mismo, en la Comisaría de Argel

Yasmina Khadra

Por esa razón y teniendo en cuenta las circunstancias actuales de Argelia, quizá sea una lectura útil para comprender cómo funcionan las altas esferas políticas y sus métodos para mantenerse en el poder contra viento y marea. Si alguien que pase por aquí, la ha leído y le apetece comentarla. ¡Bienvenida sea!

Nota mental:

Me he dado cuenta de que tengo un campo literario que explorar: el argelino. Así que me guardo las sugerencias que hacen los siguientes enlaces:

(1) Las relaciones España-Argelia, una mirada desde España, (2007), Rafael Bustos en CIDOB
(2) España-Marruecos: Más allá de las relaciones diplomáticas y económicas publicado por el CODOB

Creando una biblioteca árabe: 10 libros para hacerla crecer

Las listas y yo

No soy muy amiga de las listas de libros, canciones ni de nada en general. Creo que intentar concentrar cualquier actividad humana en algo tan pequeño deja fuera todo lo demás. Eso sí, tampoco puedo negar que las listas, de alguna forma, nos sirven de brújula o de mapa para orientarnos en un campo muy extenso. Además, pueden sernos útiles para tirar del hilo de un ovillo gigantesco porque eso es la literatura árabe; una gran madeja para tejer un bonito tapiz formado por los colores y visiones de 22 países.

En este caso, usaré la lista que publican hoy en Arablit para saber cuántos de estas obras y/o autores podemos encontrar traducidos al español.

¿Cuántos podremos tener en nuestras estanterías si estamos en la literatura árabe y queremos leerla en español?

  1. Adonis, Poesía y Poéticas Árabe, publicado por Ediciones de Oriente y el Mediterráneo. En esta editorial también encontrarás la obra poética de este poeta árabe al que esperamos que algún día le den el Nobel de Literatura. (Siria)
  2. Huda Barakat, La Piedra de la Risa (1995) حجرالضحك. El título lo he traducido yo, porque no he encontrado la referencia en español. Aunque sí se han traducido otras obras: El labrador de aguas (Líbano)
  3. Mahmud Darwish, Si fuera otro. Esta tampoco la he encontrado traducida; aunque Darwish sí es un poeta muy traducido en español y la responsable ha sido Luz Gómez. En Ediciones de Oriente y el Mediterráneo hay dos de sus obras publicadas: El Mural y Memoria para el Olvido. (Palestina)
  4. Gamal Al-Guitani, Zayni Barakat. No he encontrado la traducción de esta obra, pero sí La llamada de Poniente (Alianza Editorial) y Los Textos de Las Pirámides. ¿Por qué no se ha traducido Zayni Barakat si se la tiene por una de las obras más importantes de este escritor y de la literatura árabe moderna? (Egipto)
  5. Gasan Kanafani, Hombres en el sol y Una trilogía palestina. Publicado en Hoja de Lata. (Palestina)
  6. Abd Ar-Rahman Munif, Ciudades de Sal. Publicada en La Otra Orilla. (Jordania)
  7. Arwa Saleh, Los prematuros, no la he encontrado traducida. Aunque he encontrado este artículo sobre la obra en MadaMasr (en árabe). (Egipto)
  8. Latyfa Zayat, La Puerta Abierta. No he encontrado esta referencia, pero sí Notas Personales publicada en Ediciones de Oriente y el Mediterráneo. (Egipto)
  9. Khaled Ziadeh, Vecindad y Boulevard. Tampoco he encontrado referencia en español.
  10. Muhammad Abed al-Jabri, (Marruecos)

Conclusiones

Hay queda la lista para tirar del hilo: poetas, filósofos y novelistas. Hay de todo un poco desde el punto de vista de la literatura. En cuanto a nacionalidades la lista nos lleva a: Palestina, Siria, Jordania, Líbano, Egipto y Marruecos. Aquí ganan por goleada las recomendaciones con origen en Oriente Medio y el Magreb queda casi al margen. (Esto me lleva a pensar en la tendencia que hay a poner más atención en la zona de Oriente Medio y a dejar un poco de lado al Magreb).

La conclusión es que podemos llevar gran parte de este listado a nuestra biblioteca particular (quizá, sugiera que las compren en la biblioteca del pueblo porque, desde mi punto de vista, es una forma de enriquecerla. Si estas obras están en la estantería, será más sencillo que la gente sienta curiosidad por leerlas) . Así que es sencillo crear un buen fondo de biblioteca árabe.

La lengua de الضاد

Sí, sí, confieso que lo descubrí no hace mucho (¡Qué delito tengo!). A la lengua árabe se la conoce como la lengua de la ضاد. ¿Por qué? Porque este es un sonido único; no puedes encontrarlo en otro idioma del mundo que no sea el árabe.

Bueno, si atendemos al artículo que enlazo en la imagen, la lengua árabe en realidad no es la lengua de la Dadh (a ver si descubro cómo puedo hacer las transcripciones correctamente aquí y no al tuntún como acabo de hacer); sino de otro sonido: la ظاء que fue la primera en aparecer en los diccionarios antiguos.

Si te apetece entretenerte, aquí dejo un vídeo con la explicación de dónde se articula esta letra con mandíbula incluida.

Pronunciación de la letra الضاد

Y aquí otro vídeo sobre cómo se escribe esta letra con sus vocales breves.

También adjunto esta imagen sobre el lugar donde se articula esta letra en nuestro aparato fonador para entrenarlo. En este sentido una buen práctica es grabarse con el móvil para escucharte posteriormente y comprobar si estamos ajustándonos o no a esa pronunciación.

Nota mental:

Voy a venirme a arriba y voy a traducir el artículo porque me parece una información curiosa.

Para completar este post, quizá, sea útil añadir un listado de palabras que contengan esta letra en las distintas posiciones para poder ejercitarse y familiarizarse con el sonido.

Descubriendo la poesía árabe

Fragmento del poema Lavar la Deshonra de Názik Al-Maika

Lavar la deshonra

El género lírico y yo

En honor a la verdad, mi gusto e interés por la poesía es más o menos reciente. Hubo un tiempo de mi vida en que no la entendía; me enojaba y me irritaba. Si me preguntaran por qué, no podría responder. Aunque, si lo pienso bien, aventuraría que el motivo es la cantidad innumerable de comentarios de textos que hice durante el bachillerato destripando los poemas. A veces me pregunto si mis primeros contactos con este género literario hubieran sido desde la recitación y no desde la teoría me hubiera enamorado antes.

A raíz de dar clases de E/LE comencé a contemplar la poesía con otros ojo, ¿por qué? Porque, desde mi punto de vista, ayudan al aprendizaje de la entonación y la musicalidad de la lengua que estudias. Es lo mismo que ocurre con las canciones; son una forma amena de familiarizarte con la pronunciación, la prosodia, etc. Te ayudan mucho a fijar el vocabulario y expresiones. Por supuesto, también son unas grandes transmisoras del pensamiento y la cultura de una sociedad.

Ahora me toca recuperar el tiempo perdido

Por un lado, tengo la opción de leer directamente en árabe y, por otro, leer las traducciones que tengamos en el mercado editorial español. En cuanto a las lecturas en árabe, haré mis búsquedas para ir incorporándolas en este cuaderno de aprendizaje. En cuanto a la lectura en español, he hecho unas búsquedas por Internet y he recopilado algunos materiales que pueden ser una buena forma de acercarse a la poesía árabe.

Antologías a tiro de click

PD: Sigo la búsqueda de las publicaciones de poesía árabe traducida al español que haya en red. Si conoces alguna, ¿me la dejas en comentarios? ¡Muchas gracias!

Soltar la mano para avanzar con el alifato

Aún, a día de hoy, siento que no domino como me gustaría la escritura a mano en árabe y es algo que me frustra mucho. La verdad, me encantaría poder escribir a mano en árabe como lo hago en castellano, es decir, sin que se entienda nada porque tengo caligrafía de médico a estas alturas (risas). Además, me he dado cuenta de que monto unas letras encima de las otras, ¿será por influencia del árabe? Así que, imagina qué desastre ( más risas).

Si tuviera que empezar de nuevo a aprender a escribir árabe, haría muchos ejercicios de dibujo para soltar la mano. Sí, sí, estás leyendo bien. Ejercicios de dibujo para soltar la mano porque facilitan tener un mejor control del trazo. A lo mejor, parece una nimiedad pero el solo hecho de cambiar la escritura de sentido supone una gran rotura de esquemas para la mente. Si quieres hacer la prueba, te propongo que cojas una hoja y comiences a garabatear lo siguiente en sentido contrario al que escribimos en castellano:

Como puedes ver, no son ejercicios complicados si los haces en el sentido habitual. La rotura de esquemas viene cuando quieres hacerlo en dirección contraria. Anímate a probar. Primero, hazlos en el sentido de la escritura que habitualmente seguimos y observa cómo la mano va con mucha naturalidad e incluso con rapidez. Seguramente, no encontrarás trabas para hacerlo a la velocidad que quieras. Ahora, a continuación, cambia el sentido del dibujo y presta atención a lo que ocurre. ¿No se te frena la mano? ¿No notas que te falta control? ¿Te das cuenta de que la mano tiene tendencia a hacer el movimiento contrario y te cuesta dominarla?

Y es que el cuerpo tiene memoria y nuestro cerebro intenta seguir los caminos ya conocidos. Por esta razón, te ves como los niños cuando aprenden a hacer los trazos que forman las letras de nuestro alfabeto. Ellos necesitan desarrollar la motricidad necesaria para poder trazar la letra y tú, adulto, por modificar esta habilidad que llevas practicando desde años.

Ese es el momento en el que te das cuenta de que sería genial haber hecho estos ejercicios y más; de haber conocido el concepto de grafomotricidad porque te hubiera ayudado mucho. Y, por supuesto, que hubiera sido genial hacer algún dictado que otro. Y, sí, he escrito dictado que, puede que en nuestra lengua materna lo veamos como una actividad inútil (prejuicio con el que llegué a la enseñanza de E/LE), pero que para el aprendizaje de una lengua extranjera puede ser una actividad de gran provecho.

Al hilo del dictado, estos días he pensado mucho sobre lo estupendo que hubiera sido haber tenido durante la carrera algún taller sobre fonética y fonología del árabe. Las transcripciones están muy bien, pero no son prácticas para desarrollar la conciencia fonológica del árabe. Ya hablaré sobre este tema más adelante.

Si has aprendido árabe, ¿te has sentido de forma similar cuando aprendiste el alifato? ¿Tu punto de partida fue otro?